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122. Bottle Rocket

Bottle Rocket. 1996

Wes Anderson

Sentando las bases

Por allá de mitades de los años 90, Owen Wilson y Wes Anderson se sentaron a escribir un guión de cine basándose en la historia de un cortometraje titulado “Bottle Rocket”, que Anderson había dirigido en 1992. Con 7 millones de dólares de presupuesto, el filme, que sería estrenado en 1996, fue un fracaso comercial, pero atrajo la atención de la industria hacia el director y hacia los hermanos Wilson, que hoy por hoy gozan de otra suerte.

Sin la brillantez artística de otras producciones como “Rushmore”, “The Darjeeling Limited” o “The Royal Tenenbaums”, esta película presenta una historia sobre tres hombres que aspiran a ser ladrones que, sin quererse dar cuenta, se boicotean continuamente a sí mismos en la realización de su sueño. La historia y los personajes llevan ya elementos que estarán presentes en toda la filmografía de Anderson, quien presenta continuamente a individuos con miedo a crecer y con muchas deficiencias y dificultades sociales.

Los hermanos Wilson tienen poco rango actoral, pero suelen estar bien en este tipo de cine que parece hecho para ellos (en parte porque ellos ayudaron a crearlo). Luke y Owen son Anthony y Dignan, un par de amigos con grandes planes para el futuro, los cuales quieren ver realizados a través de delitos y dinero fácil. En una historia de idas y vueltas, ambos se encuentran solos enfrentando el fracaso en un motel de una carretera perdida, donde Anthony conoce a Inez (Lumi Cavazos) y se enamora de ella. Enfrentados por una diferencia de prioridades, ambos personajes deben dejar el oficio e intentar hacer frente a la vida real, sin ningún talento que les respalde.

“Bottle Rocket” es un debut muy decente, aunque como es de esperarse, a Anderson todavía le faltaba pulir su estilo tanto en estética como en humor.

7 de 10.

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115. The Squid and the Whale

The Squid and the Whale. 2005

Noah Baumbach

Del compa de Wes Anderson

Noah Baumbach es un nombre muy ligado al de Wes Anderson, ese director que hoy goza de la simpatía de tanta gente y es reconocido por construir personajes interesantes, únicos y algo locos o afectados. Será difícil saber, con apenas una película vista de este señor Baumbach, quién ejerce influencia sobre quién, siendo que “The Squid and the Whale” podría pasar por un filme de Anderson talvez más y personal. En algún momento Baumach se le acercó a Anderson con guión en mano para que éste dirigiera la película, pero el director de “The Darjeeling Limited” y “The Royal Tenenbaums” insistió que, debido a la dimensión tan personal de los sucesos relatados, fuera Baumbach quien la dirigiera, limitándose él a fungir como productor.

Baumbach, co-guionista de “The Life Aquatic with Steve Zissou” y de “Fantastic Mr. Fox”, presenta una historia interesante, de temáticas y humor adultos, personajes inteligentemente construidos y tintes autobiográficos sobre una familia que intenta sobrevivir el divorcio de unos padres (Jeff Daniels y Laura Linney) impulsivos, caprichosos, competitivos e irresponsables. Menos mal que Bill Murray declinó el papel principal y entonces Daniels le entró al quite, porque hubiera sido demasiado poco original por parte de Baumbach contar con el mismo actor que Anderson.

En el reparto hay otros nombres interesantes como la hermosa y sexy actriz canadiense Anna Paquin (“True Blood”, “X-Men”), el cara-de-tonto William Baldwin y los niños Owen Kline y Jesse Eisenberg, quienes están simplemente excelentes.

No es nada extraño que la película haya sido nominada al Óscar como Mejor Guión Original, pues tiene una trama inteligente, profunda y entretenida que trata con situaciones complicados pero nunca se siente pesado. Con apenas 6 películas como director, Baumbach también levanta la mano para desempeñarse como tal. “The Squid and the Whale” fue todo un éxito tanto en nominaciones, premios y recepción de la crítica.

9 de 10.

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79. Fantastic Mr. Fox

Fantastic Mr. Fox. 2009

Wes Anderson

Cerrando el círculo de pequeñas decepciones (espero)

Tres de los filmes que esperaba con más ansia resultaron algo por debajo de mis expectativas. Ni Terry Gilliam y su Doctor Parnassus, ni Spike Jonze con sus monstruos ni el fantástico Wes Anderson lograron brindarme todo lo que yo esperaba de ellos, basando mis expectativas única y exclusivamente en lo que ya les he visto hacer tan pero tan bien. “Fantastic Mr. Fox” venía muy bien recomendada, y podría creerse que talvez por eso tenía muy alto el listón, pero aún sin que nadie me hubiera mencionado nada creo que mis expectativas hubieran sido muy similares.

Ya mi amigo Kurt Benze en la primer y hasta la fecha única crítica invitada había dado sus impresiones de este filme, además de comentar muy bien el background necesario acerca de la producción y el origen del mismo, por lo que me limitaré a decir que por supuesto que disfruté la película, pero creo que tiene fallos estructurales gordos que hacen que se desaprovechen muchísimo los posibles momentos de acción, comedia y tensión. La animación y la fotografía son bellísimas, así mismo las interpretaciones son excelentes, la música acertada y los personajes están súper bien diseñados, por lo que, coincidiendo con lo que dijo Kurt, creo que el principal valor de “Fantastic Mr. Fox” es, desgraciadamente (sobre todo tratándose de un filme de Wes Anderson), técnico.

El guión y la edición fallan en proponer un ritmo que siempre retenga al espectador mientras que algunos planteamientos de planificación (dígase cómo fueron planteadas, rodadas o animadas varias escenas) nos recuerdan el genio de su creador, que también falla en el mismo renglón en ocasiones al alejarnos de lo que sucede para plantear gags mínimos y algo excéntricos que se podrían agradecer si estuvieran mejor hilvanados o el ritmo de la película fuera menos “impersonal”, por llamarlo de alguna forma. Creo que Anderson no logra hacer con los muñecos lo que sí logra en cambio con actores reales, y propone una estructura algo artificiosa que continuamente nos está sacando y metiendo en la historia destruyendo de paso a los personajes, que deberían ser lo más importante. Además, el guión tienen varias incoherencias mínimas que chocan con el tipo de humor inteligente que siempre se la ha conocido al director.

Es verdad que como “crítico” soy un poco alarmista e intento hallarle siempre el error a todo, pero esta es mi opinión y creo que sirve para aprender a hacer mejor las cosas.

¿Fantástica? Pudo haberlo sido… Tal y como me pasó con “Where the Wild Things Are”, creo que el trailer está mejor que el metraje completo. Pero con todo y lo que le eché le doy un 8 de 10.

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16. Rushmore

Rushmore. 1998

Wes Anderson

Ágil, inteligente, satírica y gran obra cinematográfica

Hablar de esta película me costará trabajo. A veces, mientras mejor sea la película, más difícil de hacer es la crítica.

Anoche nos juntamos en mi casa unos cuantos amigos y yo a ver unas películas. Yo había sacado de Videodromo “Sólo con tu pareja”, de Alfonso Cuarón, “Una historia de violencia”, de David Cronenberg, y “Rushmore”, de las poquitas que me faltaban ver del buen Wes Anderson. Una vez que supe que seríamos unos cuantos, decidí cambiar la de Cronenberg por otra película de comedia que estuviera más en la “safe zone”, por lo que tomé “I Heart Huckabees”, que ya he visto un par de veces y que, además, también va por la línea de humor que maneja nuestro amigo Wes. La elección de la noche fue esta película que ahora me toca criticar, por supuesto.

Creo que entre tanta gente y con la rapidez de la narrativa del filme, tendría que volverlo nuevamente para realmente apreciar todo (o, al menos, un poco más de) lo que en él había. “Rushmore” es una magnífica obra cinematográfica, con muchísimas cualidades a las que ya nos tienen acostumbrados Anderson y sus cómplices, entre los que se encuetran Jason Schwartzman, Bill Murray y los hermanos Wilson (Owen incluso participa como guionista). Con un estilo y un tipo de humor muy bien definidos desde aquel entonces (ésta es apenas su segunda película), el director americano nos centra en la historia de Max Fischer, un adelantado, sagaz y peculiar joven de 15 años cuyo máximo es ser alumno de la escuela privada Rushmore, en donde toma una impresionante cantidad de clases extracurriculares y forma parte de tantos grupos escolares como le es posible. Fischer se hace amigo de un importante profesor y ambos terminan enamorados de una maestra de primaria, a la cual idealizan.

Sin presentar en esta ocasión un reparto tan amplio como en las cintas “The Royal Tenenbaums” o “The Life Aquatic with Steve Zissou”, Anderson se centra en estos tres personajes principales, presentando a los hombres como niños chiflados y caprichosos mientras adereza brillantemente la historia con personajes más pequeños que giran alrededor de los protagonistas. El director nos vuelve a presentar, muy a su manera, una sátira de la naturaleza humana, con muchos toques de ingenio, una historia repleta de detalles, súper fresca, ágil y muy graciosa. Los personajes no son simpáticos de la manera “correcta”, más bien, se trata de reflejar en ellos un montón de inseguridades y vicios de carácter que tenemos, algo como lo que hace Woody Allen en un estilo diferente pero también único.

En realidad, para mi sorpresa, éste es el filme que más me ha gustado de Anderson, un poquito por arriba de “The Royal Tenenbaums”, otra gran obra de la cinematografía moderna. En este caso, creo que “Rushmore” está menos estudiada, es más autobiográfica y se siente un poco más auténtica y cruda, como si en ella su realizador se hubiera permitido muchas más libertades de experimentar en la narrativa antes de casarse con su forma definitiva de hacer las cosas. La película tiene lo mejor de su director, está muy bien rodada, tiene escenas increíbles, memorables, está bien fotografiada y bien editada salvo por el final, que tiene un poco de anti-clímax, y el excesivo uso de segmentos musicales o secuencias de montaje con música, algo que, a pesar de que Anderson tenga el mejor de los gustos musicales y sepa elegir muy bien las canciones para tal o cual momento, termina siendo una solución fácil (cierto, ya también se convirtió en estilo) para hacer avanzar la historia.

9 de 10. Un must-see.

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Crítica invitada 1. Fantastic Mr. Fox

Fantastic Mr. Fox. 2009

Wes Anderson

Kurt no supo qué poner aquí

“Fantastic Mr. Fox” es un proyecto que Wes Anderson estuvo gestando durante varios años y recién salió a la luz el año pasado, sin hacer mucho ruido. Originalmente iba a ser una colaboración entre Anderson y Henry Selick, pero al final Selick se fue para trabajar en “Coraline”, y Anderson se quedó con todo el paquete. El resultado: un filme en stop-motion bastante peculiar, que muestra sus años de dedicación y que difícilmente se puede comparar con cualquier otro.

La historia está basada en el cuento de Roald Dahl del mismo nombre, pero en realidad el filme narra algo muy distinto, si bien conserva la estructura básica de la trama original. Anderson transformó por completo a los personajes, volviéndolos bastante excéntricos y dándoles personalidades más elaboradas y multidimensionales. Lejos de ser un filme infantil, la temática aquí es bastante adulta: Mr. Fox es un sujeto de edad madura que ansía volver a su época de juventud y que tiene problemas para llevar una vida estable con su familia, particularmente con su hijo. Ya que el centro de la historia es Mr. Fox y su hijo es un adolescente, un niño no encontraría con quien identificarse aquí y probablemente se aburriría. El cuento de Dahl podrá ser leído a los niños pequeños, pero no sería apropiado mostrarles esta película.

Siendo sincero, la historia no me dejó del todo complacido. En general, me pareció que fue desarrollada de una forma decente, pero un tanto hueca. El conflicto se vuelve predecible y Anderson recurrió a clichés como el del niño bueno y el niño malo, que, en mi opinión, resolvió de una manera bastante torpe e inverosímil.

Pero, haciendo a un lado la historia, la película tiene sus méritos, y no son pequeños. El estilo es demasiado único, no sólo por el extraño y muy efectivo sentido del humor que se muestra, sino por la técnica y el showing en general. La animación es bastante básica en cierto nivel, con sus muñecos simples y escenarios plásticos, pero el tratamiento es sumamente especial. La ambientación en cierta manera recuerda las ilustraciones norteamericanas de mediados del XX, y es lograda de una forma muy artística, realmente sumerge al espectador en ese mundo. El campo parece vivo, con sus cielos nocturnos, sus amaneceres y atardeceres, sin olvidar la excelente música folclórica que siempre entra en los momentos más indicados. Anderson fue extremadamente meticuloso en todos los aspectos: se nota que cada toma, cada expresión de los personajes, cada detalle fue tratado con mucho cariño.

Algo que también debe ser mencionado son las actuaciones de voz. George Clooney, Meryl Streep, Bill Murray y Willem Dafoe hicieron un trabajo de gran calidad, importantísimo, que en muchos sentidos define la película. Es por eso que sólo debe ser vista en el idioma original: cualquier doblaje, por bien realizado que pueda ser, cambiaría el sentido del filme, alteraría mucho el estilo.

Resumiendo, la historia quizás no sea de lo mejor, aunque debo decir que tiene lo suficiente como para mantener la atención y entretener. En realidad, pienso que el auténtico valor del filme está en su estilo, en su tratamiento, que sencillamente es asombroso. Con todas sus fallas, ciertamente vale mucho la pena ver esto.

No creo mucho en las calificaciones numéricas, pero si tuviera que usar una para medir este filme, le daría un 8 de 10.

Por Kurt Benze, crítico invitado

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