Archivo de la etiqueta: Roman Polanski

32. Chinatown

Chinatown. 1974

Roman Polanski

El thriller perfecto

Hace pocos días hablaba aquí sobre “Frantic” y sobre su director, Roman Polanski, diciendo que el polaco lograba en algunos de sus filmes emular al gran y mítico realizador inglés Alfred Hitchcock, una tarea que puede escucharse sencilla pero dista muchísimo de serlo. Mi comentario fue motivado principalmente por “Chinatown”, la cual ya conocía, recomendaba y admiraba, pero se vio respaldado también por “Frantic”. Ambos son thrillers inteligentes, de gran manufactura, excelente planificación de tomas y ritmo perfecto.

En “Chinatown” vemos a Jack Nicholson casi en el inicio de su prometedora carrera, en un papel escrito específicamente por su amigo y excompañero de piso Robert Towne, quien aprovechó todo lo que ya conocía acerca de la personalidad tan única del actor para sazonar al personaje del detective privado J. J. Gittes, dotándolo así de cinismo, sarcasmo y descaro, así como mucha astucia y humor. Nicholson, quien ya nos ha entregado muchísimas excelentes actuaciones a lo largo de su trayectoria, encabeza el reparto y sostiene una película inteligente e interesante que se derrite como mantequilla sobre pan caliente.

El investigador privado J. J. Gittes es contratado por una misteriosa mujer que se hace pasar por la esposa del Comisionado del Agua de Los Ángeles, Hollis Mulwray por un supuesto caso de infidelidad. Si bien ésta se confirma y la noticia llega a los periódicos creando un escándalo, el caso se hace, inintencionadamente, mucho más complicado, confuso y profundo luego de descubrirse que quien contrató a Gittes no fue la verdadera Sra. Mulwray (Faye Dunaway como una femme fatale), sino una impostora, todo esto a la par de suscitarse la muerte, por aparente suicidio, del Sr. Mulwray, quien se oponía a la construcción de una importante presa en el valle de Los Ángeles, proyecto alrededor del cual se había generado mucha controversia.

Ambientado en la romántica y sensual década de los 30 en una ciudad californiana con mucha vida, muy extensa y de muchos contrastes, el filme muestra a unos personajes con muchas lecturas y muy bien construidos. Polanski nos vuelve a demostrar que no es un director que conviva con los cánones de Hollywood, entregándonos un thriller algo oscuro y poco optimista donde la justicia no prevalece. Además, el mismo director en un pequeño papel dentro de la película, le corta la nariz a su actor principal, provocando que éste pase más tiempo ya sea con la cicatriz o con la curación cubriéndole parte de la cara, algo que no le harían muchos directores a sus mimados actores que quieren salir bonitos y perfectos todo el tiempo.

“Chinatown” tuvo en su momento 11 nominaciones a los Óscar de 1974, ganando sólo el de Mejor Guión Original. El filme destaca en todos los rubros, dígase dirección (por supuesto), un montaje que hace que todo fluya como un cuchillo sobre agua, actuaciones excelsas, música original muy acorde por Jerry Goldsmith, además de fotografía y dirección artística perfectamente logradas. Considera a “Chinatown” el thriller perfecto. Tras su segundo visionado logré rescatar más puntos en la trama, que va dando mucha información muy rápidamente.

10 de 10. Inteligente, intrigante, emocionante, de personajes bien construidos, temáticas originales y grandiosa manufactura.

Anuncios

Deja un comentario

Archivado bajo 10 de 10, Críticas

28. Frantic

Frantic. 1988

Roman Polanski

Hace unos años, cuando Polanski emulaba a Hitchcock

Tanto se habla de Roman Polanski últimamente con el estreno de su última película y su arresto en Suiza por el delito cometido hace muchos años en una casa en la calle Mulholland Drive propiedad de Jack Nicholson. El realizador de origen polaco es un personaje en sí, con una vida ajetreada, algo surrealista y turbia, que incluye el asesinato de su esposa Sharon Tate a manos del clan de Charles Manson. Todo esto que le ha tocado vivir, traducido a su filmografía, se muta en filmes a menudo un poco oscuros, sofocantes y con una visión algo pesimista del mundo que se presta perfectamente para el tipo de historias que el director nos presenta. Personalmente creo que sus mejores calificaciones como creador audiovisual se encuentran en el género del suspense o thriller, de ahí el origen del título de la crítica.

Antier intenté presentarles la genialísima “Chinatown” a mis amigos, pero empezar a verla a las dos de la mañana frustró pronto la hazaña. El plan se vino abajo y ayer a mediodía fui a tomar de Videodromo otras tres películas, saliendo de ahí con “Cochochi”, “The Wrestler” y “Frantic”, para seguir en la línea de Polanski. Sin saber a lo que me enfrentaba, puse la película en el reproductor para presenciar el peor menú de DVD de la historia, entonces le di Play y comenzó el metraje con una secuencia con música algo mala presentando a una pareja a bordo de un taxi arribando a la ciudad de París. De entrada se notaba un filme ochentero.

Harrison Ford interpreta al Dr. Richard Walker, quien viaja a la ciudad europea junto con su esposa (Betty Buckley) para dar unas conferencias. Muy pronto a su llegada, ya en el hotel, la mujer recibe una misteriosa llamada mientras el doctor se está duchando y, agitada, abandona rápidamente la habitación. Como espectadores nos quedamos con muchas dudas desde el principio, además de que al contarnos la historia desde el punto de vista del personaje de Ford, tampoco escuchamos nada de la conversación telefónica, que desencadena en la desaparición de la señora por un aparente secuestro. Mientras nos encontramos tan desconcertados como el personaje, la historia se convierte en un thriller de ritmos pausados, poca pero muy intrigante información y muchos personajes pequeños que hacen avanzar y girar la trama.

Polanski sitúa a su personaje principal en una situación muy parecida a la que encontraríamos en una película de Alfred Hitchcock, incluso recuerdo haber visto en alguna clase de cine el inicio de uno de sus filmes, en el cual, si mi memoria no me falla, una pareja llegaba de vacaciones a un país africano tipo Marruecos y la mujer se perdía. No he vuelto a ver esa película a pesar de que la he buscado. Polanski ya había logrado en el ’74 mutarse en Hitchcock para contar de una manera tan magistral la historia de “Chinatown”, con la diferencia de las temáticas que se tratan y que el trabajo del polaco se siente menos ficción que lo de Hitchcock y menos novela de detectives.

El caso es que en “Frantic” se hacen presentes algunos puntos que permanecieron en la filmografía del realizador inglés, y aunque el doctor interpretado por Ford conoce a una joven y arriesgada mujer llamada Michelle (la hermosísima Emmanuele Seigner) que le ayuda en su investigación y le sirve de traductora, el resto del tiempo él se encuentra solo contra el mundo en un país ajeno al suyo, con una manera diferente de hacer las cosas, la frustración que esto trae consigo y las inminentes barreras de la cultura e idioma. El personaje va saliendo de sí y de su vida tranquila y común para recuperara a su esposa, perdiéndose poco a poco en el camino y dando lugar a una escena tan brillante como lo es en la que Seigner y Ford bailan en el club. El desdoblamiento del personaje principal está muy bien delineado y logrado, y en general el filme cuenta con muy buenas actuaciones.

Una de mis pocas quejas podría ser que Polanski no cuida tanto la imagen como la hace en otras de sus películas y el look ochenteno, así como cierta música (dejando a lado la compuesta por Ennio Morricone, la cual, en verdad casi nunca noté su presencia) se siente muy pasada de moda, pues la película está situada en los 80’s. A lo que me refiero es que sí se propone una fecha muy clara para situar los eventos, pero la película se siente vieja muy rápido a pesar de ser de casi finales de la década.

8 de 10.

“Siempre que me pongo contento, me da un sentimiento terrible” – Roman Polanski.

2 comentarios

Archivado bajo 8 de 10, Críticas