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113. Lumière and Company

Lumière et Cie. 1995

Varios directores

Interesante ejercicio de memoria

Si no estuviera plagada de entrevistas a directores pretenciosos y chiflados, este experimento situado entre un filme omnibus (cortos de varios directores) y documental sería muchísimo más interesante, pero los franceses, que aquí abundan como directores invitados (por una cuestión lógica supongo, pues el cinematógrafo fue inventado en Francia), tienen la boca muy floja y el cerebro demasiado atrofiado con tanta palabrería que han escuchado y aquí repiten.

A la par de presentar lo que 40 diferentes directores (12 de ellos franceses) pueden hacer con el aparato inventado por los hermanos Lumière hace más de 115 años y que significó el nacimiento del cine, se plantea un footage con entrevistas a estos directores, a los cuales se les plantean las tres siguientes preguntas: 1) “¿Por qué aceptaste trabajar con la cámara de los Lumiére?”, 2) “¿Por qué haces cine?”, y 3) “¿Crees que el cine es mortal?”. Algunos directores claramente no necesitan hacerse los incomprensibles, y otros que realmente sí lo son se notan auténticos, pero el resto apesta a bluff, egocentrismo y “merde” en francés, con respuestas que no llevan a absolutamente nada, mugrero puro.

A los realizadores se les plantean también 3 reglas, confinados a las mismas limitaciones con las que los primeros cineastas, que en principio sólo se dedicaron a hacer postales filmadas de distintos lugares, se vieron enfrentados: 1) el filme debe durar 52 segundos (o lo que es lo mismo, lo que duraba el rollo de película que cabía en el cinematógrafo), 2) no hay sonido sincrónico, y 3) sólo tienen 3 tomas para lograr el resultado.

Todo mundo parece concordar en que David Lynch es el que más se esforzó en su ejercicio, entregando una pieza compleja tanto en realización como, evidentemente, en lectura, de ciencia ficción serie B. Es, sin duda, el mejor de los segmentos, pero también destacan algunas piezas muy bonitas, bien cuidadas y románticas, de sensibilidad europea, como las de Claude Lelouch y Nadine Trintignant (no pude encontrar el video en Internet, pero es el que es filmado en el Louvre).

Abundan segmentos en los cuales los cineastas buscan mirarse en el espejo, haciendo una reflexión acerca de su oficio y la historia de éste. El de Lelouch entra dentro de esta descripción y lo hace magníficamente. John Boorman visita el set en donde se filma “Michael Collins”, con Liam Neeson y sus co-estrellas viendo a cámara, interesados y curiosos. La gran mayoría de los otros segmentos que intentan echar una mirada hacia dentro del cine son poco interesantes y demasiado obvios o simplones.

Abbas Kiarostami presenta un segmento interesante, pero el iraní hace algo de trampa porque para interpretar la imagen es indispensable el sonido. El de Lucian Pintille también resulta atractivo, sin intentar de más con el metraje que se tiene. Zhang Yimou también destaca los contrastes de su cultura de una forma graciosa y divertida, situando su corto en la Muralla China. Spike Lee repite algo que ya se había visto en los primeros años del cine: filmar la cara de un bebé (en este caso su hija). Y de Bigas Luna sólo puedo decir que se me hace un degenerado que sólo hace cine para filmar desnudas a la mínima provocación. Este tipo apesta.

7 de 10 principalmente por el interés que despierta este experimento. Me gustaría ver a mucha otra gente a cargo de los segmentos.

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Archivado bajo 7 de 10, Críticas

La música de cine

Es muy común que al pensar en música de cine, nos venga a la mente el nombre de John Williams. De acuerdo, es un tipo que ha hecho muy bien las cosas y sabe perfectamente cómo hacerse notar con la majestuosidad de sus composiciones orquestales. Qué sería de la escena donde por primera vez vimos un dinosaurio de verdad en la pantalla de cine sin la música de este señor. En ese entonces yo tenía por ahí de 9 ó 10 años y me encontraba extasiado en una de las dos salas de los cines que estaban en Plaza Fiesta, junto a la tienda esa de chucherías rockeras.

Debo decir que yo le entré a esto del cine al darme cuenta del increíble romance que sostienen actualmente la música y el cine, dos de mis más grandes pasiones, con ejemplos tan notorios como las sociedades Fellini-Rota, Lynch-Badalamenti, Nyman-Greenaway y Santaolalla-Iñárritu, por citar algunas. Creo que la película que me hizo cambiar mis aspiraciones de ser músico a ser cineasta fue “American Beauty”, al escuchar la voz de Kevin Spacey y la música triste e intimista de Thomas Newman mientras una bolsa de plástico danzaba por el aire.

Poco a poco he ido descubriendo pequeñas joyas de la música compuesta originalmente para el séptimo arte, y hoy, a escasos días de comenzar este proyecto oficialmente, me gustaría compartir unas pocas recomendaciones, enfocándome en el trabajo de los compositores que más me han regalado excelente música para darle soundtrack a mis noches, viajes y demás momentos importantes.

Enlistados según mi gusto, agrego también aplicaciones sugeridas para la música del compositor en cuestión (espero comentarios y sugerencias por favor):

MICHAEL NYMAN

Socio y cómplice del gran Peter Greenaway (en la que, para mí, es la mejor etapa de éste), prácticamente comenzaron sus carreras juntos, por allá de los 60’s. Si tuviera que definir la música que Nyman hace para Greenaway diría que ésta es constructivista, sin saber bien lo que significa el término, pero me gusta. La encuentro muy estructural, con mucho orden y progresiones. Me hace imaginarme travellings por construcciones y templos romanos y rusos…

Mi pieza favorita de él es “Water Dances – Stroking – Synchronising”, que aunque no está incluida en ninguna película, sigue la misma línea de lo que él hace para el director de películas como “El Cocinero, El Ladrón, Su Esposa y Su Amante” y “El Contrato del Dibujante”. Simplemente majestuosa.

Nyman es más conocido por su trabajo en el soundtrack de “El Piano”, de Jane Campion. Asimismo, algunas de las canciones que compuso para películas de Greenaway fueron utilizadas recientemente en el soundtrack del documental “Man On Wire”, con excelentes resultados.

Aplicaciones sugeridas: Pensar, caminar por el bosque, viaje en autobús con vistas interestantes, trabajar en algo que involucre creatividad y nada de estrés.

NINO ROTA

Conocido también por su trabajo en “El Padrino”, Nino Rota tuvo una larga sociedad con Federico Fellini, además de trabajar con Luchino Visconti un par de ocasiones.

La música de Rota para Fellini va por la línea de las películas de éste último, con un toque de elegancia, glamour y romance, a veces combinado con lo carnavalesco. La elección orquestal y de instrumentos es algo muy pero muy extraño. Batería, teclados sesenteros, guitarra y los ritmos de blues y rock n’ roll se pueden unir en cualquier momento con las trompetas, clarinetes y cuerdas. No es una música para cualquiera pero uy, qué bonita es y qué sentimientos de bienestar genera.

Una música a la que además le tengo mucho cariño, por varios motivos personales… Mis tracks favoritos son los temas de “La Dolce Vita”, “La Strada”, “Amarcord” y “Il Bidone”, pero hay mucho más por escuchar.

Aplicaciones sugeridas: Viaje a Roma solo o acompañado, viaje a cualquier parte de Italia, días calurosos en los que vayas en el coche acompañado de una linda mujer (u hombre según sea el caso), conduciendo en la carretera con lentes oscuros como Marcello Mastroianni.

ANGELO BADALAMENTI

Este tipo ha musicalizado todo lo que ha hecho David Lynch desde “Terciopelo Azul” hasta la fecha, con excepción de la (aquí me reservo el adjetivo hasta verla de nuevo) “Inland Empire”. Curiosamente, la música que le ha tocado componer para títulos como “Mulholland Drive”, “Lost Highway” y “Twin Peaks” incluye algo de música de orquesta, pero muchas veces fusiona ritmos antiguos, rock n’ roll sesentero, cool jazz, pads ambientales y voces etéreas de mujeres (con letras del mismo Lynch) generando con todos estos elementos la parte sonora de las denominadas atmósferas “lynchianas”.

Aplicaciones sugeridas: Muy diversas, dentro de las que caben conducir en la noche en la carretera y acordarse de “Lost Highway”, inauguraciones de exposiciones y eventos medio artsy. Para generar ambientes obscuros y algo inquietantes.

JOE HISAISHI

Joe Hisaishi es el aliado musical del gran maestro japonés Hayao Miyazaki, aunque también ha tenido notables participaciones en películas de uno de los personajes más extravagantes y bizarros de la industria cinematográfica japonesa, Takeshi Kitano.

La música de Joe Hisaishi, quien toma su nombre artístico de la traducción del nombre de Quincy Jones al japonés, es principalmente música bonita, tranquila, relajante. Mucho piano, cuerdas, violines piccicateados y demás instrumentos japoneses interpretando escalas tonales, variaciones y cadencias muy orientales, todo enfocado a crear una atmósfera bonita, pausada, para envolver historias que se dilatan en el tiempo y ponen en evidencia que los orientales tienen otro ritmo de vida.

Aplicaciones sugeridas: Practicar yoga, pensar, caminar por un lugar bonito y típico que no conoces, pueblear, dormir, salir de una leve depresión.

BRUNO COULAIS

Este francés se ganó estar en mi lista por dos sencillos motivos, de hecho, de lo poco que he escuchado de él hasta el momento: “Coraline” y “Microcosmos”. También hizo “Los Coristas”, pero el tipo de música que maneja en esa película no me llama tanto.

¿Cómo describir la música de “Coraline”? Completamente MÁGICA. La música es uno de los factores que hacen de esta película una experiencia tan ÚNICA. Así como se puede decir que esta película superó todo lo logrado en animación por Tim Burton, Coulais rebasa por mucho a Danny Elfman, aunque claro está que le debe a éste varias cosas. El soundtrack de “Microcosmos” flota por la misma línea: música bonita, que recuerda a canciones de cuna, con coros de niños. Me gustaría escuchas más de él pero es muy difícil dar con su música…

Aplicaciones sugeridas: Meditación, caminar por el parque de noche, dormir, recordar.

JAN A.P. KACZMAREK

Otro más al que agrego en esta lista sin conocerlo de fondo. Su trabajo en “Unfaithful”, de Adrian Lyne y con Richard Gere, Diane Lane y Olivier Martinez, le valió el aparecer aquí. Hay tres tracks en ese soundtrack que simplemente son perfectos… Es música muy tranquila, para escuchar en soledad. Fue, junto a otras canciones de la banda sonora de “Amor en tiempos de cólera”, lo que convirtió una buena tarde con mi amiga Juliana frente al picado y áspero mar de Almería con su sol picoso y áureo, en un momento intenso e inolvidable.

El otro trabajo que le conozco a este compositor polaco es “Finding Neverland”, de Marc Forster. La música de esta película es también muy bella, pero un poco menos sobresaliente y algo más típica.

Aplicaciones sugeridas: Recordar, dormir, pasear por el parque de día o de noche, pensar, trabajar.

AKIRA YAMAOKA

Todo fanático de Silent Hill y/o Metal Gear Solid debe ya conocer a este señor. Su participación en estos videojuegos es notoria, ya que también se involucra en la creación de atmósferas sonoras, algo que le suma al elemento del terror y al factor psicológico, algo que a mí, personalmente, me destruye cuando intento jugar Silent Hill. Definitivamente éste tipo es uno de los responsables de que los videojuegos hayan crecido considerablemente en la cuestión sonora y musical. En la película, además, participa como Productor ejecutivo.

Aplicaciones sugeridas: Caminar por el bosque de noche, con tan sólo una lámpara, inducir momentos para sentir terror y estar solo y deprimido.

Otros trabajos y/o compositores que no debes dejar de escuchar:

– “The Hours”, de Phillip Glass, quien también ha hecho “The Truman Show” y “Koyaanisqatsi”, entre tantas otras.

– “Cold Mountain”, con música original de Gabriel Yared, participaciones folkescas de Jack White y dos magníficos tracks de Alison Krauss.

– “El Señor de los Anillos”, con la imponente y majestuosa música de Howard Shore, perfecta para caminar por cualquier montaña tanto a pie como en coche.

– “American Beauty”, con música de Thomas Newman, alguien que lleva la música de cine en las venas.

– “Amélie”, de Yann Tiersen. Simplemente no se necesita decir nada más sobre este soundtrack.

– “La Misión”, de Ennio Morricone. Wow.

– El dúo francés Air tiene colaboraciones dignas de destacar con Sofia Coppola, específicamente en los filmes “The Virgin Suicides” y algo hay en “Lost in Translation”. La misma Sofia ha compilado muy buenas canciones también en “Marie Antoniette”.

– “Amor en Tiempos de Cólera”, con una muy destacada música de Ricardo Ochoa y Antonio Pinto, quienes combinan ritmos y géneros latinos en un soundtrack que se convierte en lo mejor de una película un tanto mediocre.

Por último, les comparto algo de mi propia creación, compuesto para el cortometraje “El Charco”, que dirige mi amigo Héctor Domínguez-Viguera.

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