Archivo de la etiqueta: Cine mexicano

238. 2033

2033. 2009

Francisco Laresgoiti

Todavía mucho qué aprenderle a los americanos

Siempre he respetado y admirado la audacia y el atrevimiento de los pioneros, aquella gente que se parte el alma con el objetivo de explorar algo nuevo, traer algo distinto en las artes. Desgraciadamente, en algunos de esos “locos” proyectos, como el de revivir el género de la ciencia ficción en México a través de esta cinta, lo más loable y rescatable termina siendo la intención… Ya son varios los audaces mexicanos que se han aventurado en los últimos años, en menor o mayor escala, a explorar vertientes distintas en el cine de este país fuera del drama social o las comedias pícaras a las que estuvimos acostumbrados. Hoy por hoy nuestro cine se ha visto altamente beneficiado por esas iniciativas, algunas aún necesitan trabajo.

La ciencia ficción planteada por “2033” realmente no aporta nada nuevo en un plano internacional. La trama de un gobierno que controla al pueblo a través de suplementos alimenticios, drogas, sistemas políticos o fuerza armada se ha visto en tantas y tantas ocasiones desde películas como “Soylent Green” hasta libros como “Un mundo feliz”. De hecho, muchas veces es la base o punta de partida de cualquier obra del género, lo realmente importante es, de ahí, hacia dónde se lleva la historia.

En el caso de la cinta mexicana, tenemos el problema de que la historia se confunde mucho, se presentan unas cosas y luego se presentan otras que parecen más bien repeticiones de segmentos o ideas prestados de otras películas. La trama se pierde entre una supuesta revolución inconclusa y liderada por gente con cero carisma e ideales muy planos, un entramado familiar poco creíble que introduce la eterna y recurrente idea de “el elegido”, una subtrama romántica más de casualidades que de pasión y unos personajes demasiado simples, con actores que nunca encuentran el balance y siempre parecen sobreactuados o “subactuados”. De lo poco que se agradece en la elección del reparto es la presencia de la guapa Sandra Echeverría, que no sé si actúe bien o mal porque fue muy poco exigida.

A pesar de algunos efectos mal logrados sin duda por limitaciones presupuestales, el filme tiene algunos logros en materia de diseño de producción, aunque por varios segmentos en los que nos encontramos con el grupo subversivo nos olvidamos enteramente de estar en el futuro, por un largo rato. Talvez aprendiéndole un poco de mesura a Alfonso Cuarón aquello hubiera resultado mejor. Todavía mucho qué aprenderle a los americanos, empezando por la idea de revisar que un guión no pierda a su público tan rápidamente y tenga cosas qué ofrecerle durante toda la película.

5 de 10.

Deja un comentario

Archivado bajo 5 de 10, Críticas

198. Mecánica Nacional

Mecánica Nacional. 1971

Luis Alcoriza

Un español devela el rostro genuino de México


“Mecánica Nacional” se puede comparar con otras comedias costumbristas que han surgido en países como España, de la mano de Berlanga, o Italia, de la mano de Fellini. No sé si la cinta mexicana llegue al nivel de genialidad y maestría que alcanzaron los europeos, pero tiene una mezcla de elementos que la convierten en una película muy valiosa que a final de cuentas retrata y satiriza la forma de ser de nuestros compatriotas, nuestras costumbres, preocupaciones e incongruencias.

El filme se centra en el furor que genera en un gran número de personas una carrera de autos, aunque a final de cuentas eso queda en segundo plano y sirve meramente de fondo para rescatar a varios personajes mexicanos muy típicos, y desnudarlos a través de la comedia, señalando de una manera muy puntual pero sin emitir juicios nuestros defectos como sociedad, y todo lo que tenemos de risible. Religiosidad, sexualidad, machismo, gula, alcoholismo, familia, tradiciones, amistad, muerte y honor, todo parece tener un doble discurso. A pesar de a veces hacer uso de un humor un poco vulgar, del cual a los mexicanos nos es muy difícil evitar si queremos llegarle a las masas, la comedia manejada aquí tiene mucho más valor social, por el espejo que pone frente a nosotros.

Para los que no les suena el nombre de Luis Alcoriza (como a mí), sólo mencionar que como guionista tiene más de 80 títulos, entre ellos varias colaboraciones con Luis Buñuel en la época mexicana de éste, dígase “Los Olvidados” (otra cinta realizada por un español que representa un digno retrato de un determinado sector de la sociedad mexicana), “Él” y “El Ángel Exterminador”. Además, tiene más de 20 películas como director, siendo “Mecánica Nacional” la más conocida. Desgraciadamente, para nuestra fortuna, es españolete.

Ojalá hubiera más películas como esta…

8 de 10.

Deja un comentario

Archivado bajo 8 de 10, Críticas

192. Voy a Explotar

Voy a Explotar. 2008

Gerardo Naranjo

La nueva ola de cine mexicano sigue vivita y coleando


En general, considero que “Voy a Explotar” es una muy buena película. Mis únicas tres quejas sobre ella son las siguientes: con todo y que los personajes son jóvenes melómanos, hay un excesivo uso de música diegética (cuya fuente de emisión es visible en el plano o se intuye como parte del universo ficticio); de repente las actuaciones de los dos jóvenes, sobre todo en las voces en off, flaquean un poco y, por último, a veces el desarrollo de la historia se siente diluido. Por todo lo demás, es un gran filme con personajes y temáticas mexicanas pero de estilo europeo, una mezcla que resultó funcionarle al director.

Una persona escribió en su reseña en IMDb sobre esta película comparándola con filmes de la Nueva Ola Francesa como “Pierrot le Fou” (que aún no he visto), pero también con “Bonnie and Clyde”, mientras que otro señalaba ciertas similitudes con la famosa novela de J. D. Salinger, “The Catcher in the Rye”. Aún y si se le puedan encontrar más parecidos y comparaciones, lo importante no es eso, si no darle una oportunidad a esta obra de Gerardo Naranjo y descubrir toda la mezcla de pasiones, expresiones y sutilezas que ésta tiene a través de dos adolescentes que creen haber descubierto el amor a través de la complicidad en la rebeldía hacia un sistema que no les funciona y en el cual no encuentran sitio.

Los pocos filmes que hasta el momento han intentado describir los sentimientos de la juventud mexicana parecen tener un común denominador en personajes insatisfechos, dominados por tradiciones y formas que pertenecen a otras generaciones, muchas veces motivo de frustración. La película de Gerardo Naranjo no es la excepción, y el director se suma a una serie de nuevos realizadores mexicanos que están haciendo las cosas bastante bien, como Carlos Reygadas, Israel Cárdenas y Jonás Cuarón, entre otros. Bien por ellos.

Un saludo a mi compadre español, el director Pedro Collantes, quien me recomendó esta película y ahora probablemente esté buceando en el aguas de Playa del Carmen. ¡Qué envidia!

8 de 10.

2 comentarios

Archivado bajo 8 de 10, Críticas

188. Más Negro que la Noche

Más Negro que la Noche. 1975

Carlos Enrique Taboada

Hay que aprender de nuestros errores


Hago la crítica de esta película dedicándosela a quien me la regaló el día de mi cumpleaños (y fecha de inicio de este blog), quien pronto se casa y deja México por uno de los tantos Springfields que hay en Estados Unidos. Te deseo lo mejor, Ale.

Y bueno, debo decir que ya había visto esta cinta hace algunos años cuando, desarrollando un guión de largometraje de terror, me di a la tarea junto a mi co-guionista de ver unas cuantas películas del género. “Más negro que la noche” es un filme mexicano de 1975 dirigido por Carlos Enrique Taboada, un prolífico guionista (aunque explicaré por qué no creo que tengan tanto mérito sus creaciones) y director nacido en el Distrito Federal, responsable también de las cintas “Hasta el viento tiene miedo” y “El libro de piedra”, quizás las dos más emblemáticas del género de terror en México hasta la fecha, tristemente.

A pesar de que “Más negro que la noche” fue realizada después de las dos anteriormente citadas, las tres películas tienen los mismos errores: una trama demasiado simple, malas actuaciones y una producción pobre. En esta ocasión, Taboada presenta una historia en la que cuatro jóvenes de buen ver (sobre todo Lucía Méndez, que estaba muy bien en aquel entonces) se mudan a una vieja casa que una de ellas recibe como herencia por parte de una misteriosa tía que conoció poco. La única (tonta) condición es que debe de cuidar a Becker, el amado gato de la tía. Las amigas son unas malagradecidas que se quejan de todo la mayoría del tiempo, pero principalmente del trato que reciben de Sofía, una criada que viene con la casa, muy al estilo de “Rebecca”, de Alfred Hitchcock, o de tantas otras películas que tienen estos personajes. El gato muere por negligencia de los chicas para dar paso a una tras otra escena de poca aportación a la historia ya sea en las cuales se aparece el fantasma de la tía o en las que las mujeres muestran atuendos como el que se muestra en la imagen.

En México tenemos devoción hacia las historias de terror, sólo hace falta ir a una librería (porque nuestro cine no sé por qué no se ha encargado de explotarlo) y constatar la cantidad de libros de mitos y leyendas urbanas que hay, incluso divididas por zonas o ciudades. Debo decir que yo he leído algunos de esos buscando historias pero las encuentro demasiado básicas e ingenuas, sin profundidad, lo mismo que sucede con las tres películas que he visto de Taboada. Es muy fácil buscar en una venganza o en un amor perdido una historia de terror, pero, ¿qué más?

Lo peor del caso es que ni siquiera la forma de contar la historia está muy estilizada, más bien parece un producto de terror que urgía entregar, prestando poca atención a muchos elementos técnicos y sin la pasión que tienen otros directores por el género.

6 de 10.

1 comentario

Archivado bajo 6 de 10, Críticas

168. Biutiful

Biutiful. 2010

Alejandro González Iñárritu

Más bien Ofol

Primero lo primero: no entiendo el afán del director por mostrar la mierda en la que él cree que está convertida la humanidad. En sus películas rara vez muestra un ligero atisbo de esperanza, de bienestar, de bondad en sus personajes. Claro que en el mundo existen estas historias como las que él presenta, pero la manera en la que nuestro compatriota quiere encajar una vida trágica con otra es simplemente necia, nefasta y a final de cuentas, tras cuatro veces de hacer lo mismo, monótona. Mucho se podrá discutir sobre esta película, sobre mi oposición a sentarme continuamente a ver este tipo de filmes por parte del realizador y sobre la necesidad de contar este tipo de historias.

Dejando eso a lado, la cinta funciona en ocasiones aunque tiene varias lagunas en las que el desarrollo de la historia avanza poco, pues se enfatiza demasiado en los mismos sentimientos (principalmente el dolor) del personaje principal, se introducen elementos de otros géneros o de otro tipo de filmes muy tarde en el metraje y se adorna mucho con tomas detalle que pretenden ser analogías poéticas, además de contener muchos diálogos casuales cuya intención parece dotar de naturalidad a ciertas escenas, pero que aportan muy poco a la trama. Mis preguntas son: ¿cuántas escenas, tomas y planos se necesitan para demostrar que el personaje de Bardem siente dolor*?, ¿qué significan esas visiones que tiene el personaje, presentadas muy tarde en el filme y más propias del género de terror? y, ¿por qué al final el filme se vuelve tan intimista, con esa escena tan a la Ingmar Bergman? Por cierto, nuevamente, como en “Babel”, sobran historias…

Sí, Bardem es un gran actor, pero la actriz que interpreta a su esposa es simplemente imposible de tragar, y en “Biutiful” no se encuentran aquellas grandes actuaciones que hacían valer la pena las anteriores películas de Alejandro González Iñárritu, que además siempre se habían caracterizado por el ingenio de sus títulos, pero nuevamente este caso es la excepción, pues resulta forzado y no dice nada.

6 de 10. Por supuesto, no todo es malo en el filme, y mi calificación tiene mucho qué ver con una expectativa de ver a este director haciendo cosas mejores, o al menos diferentes.

*Las fotos que acompañan esta crítica ejemplifican este punto.

Deja un comentario

Archivado bajo 6 de 10, Críticas

157. Hidalgo: La Historia Jamás Contada

Hidalgo: La Historia Jamás Contada. 2010

Antonio Serrano

Cumple como película bandera del Bicentenario


Resultará muy interesante ver los comentarios de la gente acerca de esta película. Desde mi punto de vista, es importante revisar hechos y personajes históricos nacionales a través del cine como lo hacen muchos otros países (con muy buenos resultados económicos y artísticos de vez en cuando), aprovechar las grandes historias que encierra la complicada historia de nuestro país y, de paso, hacer películas épicas y de otro tipo de géneros que colaboren a la creación de una industria cinematográfica, porque la ridícula cifra anual de producciones nacionales no podría alcanzar tal condición.

Aún a pesar de que en cuanto a términos de producción y ejecución no aporta nada nuevo a la cinematografía internacional sino que, por lo contrario, copia los modelos estadounidenses de storytelling para este tipo de filmes biográficos (no que tenga esto nada de malo, pues es algo que está bien hecho), filmes como “Hidalgo: La Historia Jamás Contada” es una bocanada de aire fresco para nuestro cine, además de un filme entretenido, bien actuado y casi casi bien producido, salvo por un fuego que se nota muy digital y una calle antigua a la cual no le echaron suficiente tierra y se ve claramente la banqueta.

El reparto, conformado por Ana de la Reguera, Cecilia Suárez, Andrés Palacios, Plutarco Haza y Damián Bichir como Miguel Hidalgo, resulta cumplidor, sobre todo por éste último, que brinda al personaje mucho carisma, humor y viveza (quién sabe qué tanto de eso había realmente en el llamado “Padre de la Patria”). Como se apunta arriba, está muy presenta la estructura y factura americana para contar la historia por partes, a través de flash-backs, con ciertos movimientos de cámara y presentando a los personajes en el momento en que se necesitan, aunque por ahí el transcurso de algunos eventos se hace un poco largo (todo aquello relacionado con la preparación de la obra de teatro y el amorío que tiene), omitiendo partes interesantísimas como pudieron haber sido el Grito de Dolores. Sospecho que puede haber sido algún impedimento en cuestiones de producción, pero pues ni modo, ahí pa’ la otra.

8 de 10.

Deja un comentario

Archivado bajo 8 de 10, Críticas

154. El Infierno

El Infierno. 2010

Luis Estrada

Ya era hora de explorar estos temas en nuestro cine


Nos guste o no, la realidad es que ha llegado el momento de aprovechar ciertos temas de carácter nacional, tan trágicos y sensibles como estos puedan ser, para refrescar el cine mexicano. La ola de violencia e inseguridad que azota nuestras calles ha llegado a niveles insospechados, generando una cantidad de historias y notas cuya violencia rayan en el surrealismo. Las formas en que culpables e inocentes son ejecutados parecen provenir de alguna mente como la de Quentin Tarantino, pero no, los mexicanos tenemos, por desgracia, poco respeto y sensibilidad a la muerte.

Alguna vez en una época para el olvido en el cine mexicano se produjeron una cantidad absurda de filmes relacionados con el tema del narcotráfico, sin que llegara ninguna de ellas a destacar. Hoy, por fin, alguien se plantea hacer algo bien producido y buscando una trascendencia mayor, y nos topamos con “El Infierno”, una película decentemente ejecutada pero cargada de la misma ironía confundida con humor negro que impera en el cine mexicano que no logra elaborar productos de mayor fineza o inteligencia, pues los escritores ya saben que nosotros nos reímos tan sólo con ver nuestros defectos en pantalla y no buscan nada más.

La nueva película de Luis Estrada (responsable de “La Ley de Herodes”) presenta la historia de Benny, un mexicano recién deportado de los Estados Unidos que regresa a su pueblo para encontrarlo totalmente transformado y entregado a un grupo de narcotraficantes, los cuales aparentemente han asesinado a su hermano en un ajuste de cuentas. Aunque Benny intenta llevar una vida decente, pronto se da cuenta de que, a como están las cosas, le será imposible ayudar a su familia si no le entra al negocio del narco, tentado por un viejo amigo, “el Cochiloco”.

“El Infierno” es un filme entretenido que hubiera logrado muchísimo más impacto eliminando metraje y escenas que terminan siendo redundantes y por ende salen sobrando. Probablemente el director gustó de mostrar lo despiadados pero graciosos que pueden ser sus personajes, pero digamos que le faltó el ingenio que sí tienen películas como “Snatch” para hacer esas escenas menos reiterativas. Y el final (para la gente que no la ha visto, a continuación viene un pequeño spoiler) hubiera sido muchísimo más impactante de haber terminado con el letrero de fuegos artificiales con las palabras “Viva México 2010” extinguiéndose, haciendo totalmente innecesarias las últimas dos escenas, que además le restan fuerza a un desenlace que hubiera sido un trago amargo, pero con mucho más espacio para una reflexión ineludible.

Por supuesto que hay cosas qué celebrar, pero más cosas aún qué corregir en este país. Desgraciadamente, tenemos de vecino al país que más consume droga y que mayor cantidad de armas vende.

“El Infierno”, la película, se lleva un 7 de 10.

1 comentario

Archivado bajo 7 de 10, Críticas