Archivo de la etiqueta: Animación

218. Porco Rosso

Kurenai no buta. 1992

Hayao Miyazaki

No es de lo mejor de Miyazaki, pero es suficiente para entretener


Cuando alguien lleva tanto tiempo haciendo algo tan bien, es difícil encontrar qué decir acerca de su trabajo, como en el caso de Hayao Miyazaki, quien sin duda se ha convertido en el máximo exponente y gurú de la animación en Japón.

“Porco Rosso” es el sexto filme de Miyazaki, y el séptimo que produjo Studio Ghibli. El filme se centra en la figura de un talentoso piloto del cual descubrimos que, producto de una especie de maldición, se ha convertido en un cerdo (literalmente). En las aguas del mar Adriático se dedica a cazar “piratas del aire” hasta que estos, cansados de siempre verse superados por este curioso personaje, contratan a un vanidoso pero hábil piloto americano para que se haga cargo de él.

Curiosamente, el proyecto nació como una producción para ser transmitida durante los vuelos de Japan Airlines, quienes son los principales inversionistas del filme, que pronto mutó en un largometraje por su propia cuenta. Si bien “Porco Rosso” no se puede calificar (a mi parecer) como una de las grandes películas de Miyazaki, si no más bien a las regulares, eso es ya de por sí razón suficiente para darle una oportunidad, y creo que cualquier espectador que al menos tolere la animación japonesa y entienda sus cánones sabrá apreciarla.

Mi único problema con la cinta podría ser el hecho de que, situada en un contexto real como pocas veces sucede en un filme de Miyazaki, se introduce el elemento mágico de un puerco que pilotea avionetas y la explicación (o siquiera mención) de que se trata de un hechizo o algo de carácter mágico se tarda un poco en aparecer. Además, en ciertas ocasiones la misma historia no se toma muy en serio, pero bueno, a veces se me olvida que son dibujos animados que también tienen como objetivo atraer público infantil.

7 de 10.

2 comentarios

Archivado bajo 7 de 10, Críticas

190. Batman: Gotham Knight

Batman: Gotham Knight. 2008

Varios directores

Batman en anime es menos de lo que se podría esperar


La gran mayoría de los tantísimos fans de Batman que habemos en el mundo se emocionaría al enterarse del siguiente experimento: se juntan a cuatro de los más importantes estudios japoneses de anime (ya sé, es redundante) para realizar seis cortometrajes sobre uno de los personajes más interesantes del mundo de los superhéroes, se trae a Kevin Conroy, quien fuera la voz de Batman en las serie animada de DC, y se da libertad creativa a los directores y animadores de reinventar al personaje desde una óptica inédita y ajena al origen de éste.

Para el proyecto se reunieron a los estudios Bee Train, Production I.G, Madhouse y Studio 4°C, los últimos teniendo dos segmentos cada uno a su cargo. Contrario a otro proyecto similar que viene rápidamente a la mente como es “Animatrix” (incluso Studio 4°C también participó en aquella película), aquí la línea de tiempo se intenta ubicar entre las dos películas de la nueva saga a cargo de Christopher Nolan, y la trama de cada corto tienen relación y continuidad entre sí, aunque a veces no presentan historias demasiado trascendentes o interesantes.

Si se piensa que en el proyecto se han incluido a los creadores de obras tan emblemáticas del anime como lo son “Tekkon Kinkreet”, “Ghost in the Shell” o “Vampire Hunter D: Bloodlust”, entonces estaríamos ante un proyecto al cual se le debió haber dedicado un poco más de tiempo, por el significado y el interés que tiene en tantos niveles, por la misma mezcla de culturas y una renovación de un personaje que ha tenido ya varias intervenciones exitosas, pero nunca ninguna tan arriesgada e innovadora como lo pudo haber sido ésta. La animación y las ilustraciones están bien, pero no llegan al toque de maestría, excelencia o extravagancia que se antojaba, o al menos esa es mi percepción, de hecho al personaje lo reinventan poco, lo cual es una lástima.

En el filme se presentan historias diversas como la de unos niños que cuentan supuestas anécdotas relacionadas con Batman al estilo de “Rashomon”, un par de policías transportando a un criminal que se ven en medio de un tiroteo entre los dos grupos de mafiosos más importantes de Ciudad Gótica, Batman probando un nueva sistema incorporado a su traje para repeler las balas, luego persiguiendo a Killer Croc y al Espantapájaros por los conductos subterráneos de la ciudad, donde tiene una serie flash-backs de un tiempo que pasó en La India en un entrenamiento para controlar y trabajar con su dolor para finalmente enfrentar a Deadshot en el último segmento.

Habrá qué decir que se hace el esfuerzo y se logra mucho más que muchos filmes de antología (multi-director, ómnibus o como se quiera llamarles), pero yo personalmente esperaba una obra maestra. “Batman: Gotham Knight” es un buen experimento que pudo haber estado mejor.

8 de 10.

Deja un comentario

Archivado bajo 8 de 10, Críticas

180. Afro Samurai: Resurrection

Afro Samurai: Resurrection. 2009

Fuminori Kizaki

Resucitar enemigos para tener una historia


La segunda entrega de esta saga de las que ya les había comentado hace unos días es presentada directamente en un formato de película, en vez de una serie de televisión.

En esta ocasión regresa Samuel L. Jackson en dos de los papeles principales, aunque para darle voz a Afro Samurai talvez se habrá tomado una hora en el estudio de grabación, no así con Ninja Ninja, el alter-ego del personaje principal, que también regresa como por arte de magia a la fórmula. Nos quedamos en que Afro recuperó la banda número 1, la cual le da el status del mejor samurai del mundo, y ha también logrado vengar la muerte de su padre, asesinado frente a sus ojos en el inicio de la entrega anterior. Convertido en un cliché de asesino arrepentido que intenta (sin mucho éxito) evitar derramar más sangre, Afro se recluye a sí mismo en la soledad de un templo, ermitaño y solitario, aunque pronto es encontrado por viejos y nuevos enemigos. Básicamente todo aquel que tenga una espada o un superpoder tiene el objetivo de matarle.

Si bien los elementos que hicieron que la serie fuera un producto tan espectacular y “cool” están también aquí, hay varios que nos tan bien utilizados (como la música), además de que la trama es demasiado plana, como si los guionistas se hubieran conformado con muy poco, mientras que los animadores y dibujantes fueron exigidos, nuevamente, al máximo. Es demasiado sencillo y muy reiterativo hacer una historia que sólo se trate de venganza, pues las motivaciones de los personajes son exageradamente fáciles de explicar, y al parecer, con todas las cabezas que corta el personaje, la saga sería una historia sin fin con nuevos personajes que tienen a alguien a quién vengar (de hecho, el final de la película deja abierta esta posibilidad).

En “Afro Samurai: Resurrection”, a pesar de que la forma en que se presenta la historia está bien ejecutada, los personajes son algo gratuitos, llegan de la nada, en una especie de truco barato por parte de los guionistas. De pronto se sabe que existen más personajes que no se presentaron de inicio en la saga pero que también quieren su parte en la historia, además de aquellos que resucitan para terminar de cumplir sus objetivos, los cuales además parecen tener confundidos (dígase el caso de Jinno).

Lucy Liu, Mark Hamill y RZA también participan prestando su voz a personajes, mientras que el último regresa a componer la música original.

7 de 10.

1 comentario

Archivado bajo 7 de 10, Críticas

173. Afro Samurai

Afro Samurai. 2007

Takashi Okazaki

364 días de cine y uno para esta mini-serie


No muy frecuentemente me piden que escriba que la crítica de alguna película en específico, así que cuando un amigo me pidió que reseñara la mini-serie “Afro Samurai” decidí hacerlo, además de que el metraje de los cinco capítulos que conforman la primera temporada no rebasa las dos horas, así que para efectos prácticos es casi como una película.

Con toda la mano para hacer una producción que sobre todo se puede calificar como “cool” (y es lo que pretende ser), los japoneses, encabezados por el creador de la serie, el artista manga Takashi Okazaki, entregan una rara pero atractiva mezcla de samuráis y cultura urbana afroamericana (como lo indica claramente el título, por supuesto), contando con las geniales participaciones de Samuel L. Jackson, quien prestó la voz para dos de los papeles principales,y del rapero RZA, quien ya había participado en un proyecto parecido (“Ghost Dog”, de Jim Jarmusch) y que ahora compuso una buena música original que le queda genial perfecta a la serie. Ron Perlman (“Hellboy”) también tiene una pequeña participación.

La selección del casting y la música son dos grandes aciertos, pero ni siquiera los más grandes, pues los trazos, la animación, la exagerada estética japonesa llevada al extremo y el tono general de la serie se roban el show, algo como lo que sucede con “Vampire Hunter D”.

Motivado por una sed de venganza, Afro Samurai dedica su vida entera a convertirse en el samurai número 1, y es que existen siete bandas que dan el rango a su portador, y resulta que quien ahora posee la banda más poderosa es quien hace años asesinó al padre de Afro. Acompañado de un misterioso y parlanchín personaje que aparece como su conciencia, Afro emprende un camino lleno de sangre a través de una montaña para llegar cara a cara con Justice, el asesino de su padre, y vengar la muerte de éste.

“Afro Samurai” es 90% forma y 10% fondo, pero por ese 90% es una experiencia muy interesante. Por cierto, ya está la temporada dos y también un videojuego que se originó de la serie.

8 de 10.

2 comentarios

Archivado bajo 8 de 10, Críticas

169. Batman: Under the Red Hood

Batman: Under the Red Hood. 2010

Brandon Vietti

Un mundo ficticio con vida propia


Una de las tantas virtudes o aciertos de la mitología de Batman, un personaje que tiene más de 70 años de existencia, es su continúa evolución, así como la forma en que ésta ha sucedido.

Para los que han seguido la línea temporal de esta historia, principalmente a través de los cómics, no les será sorprenderá descubrir que Robin ya no es Robin sino que ahora responde al nombre de Nightwing, que otro joven de nombre Jason Todd tomó su puesto años después, que éste último fue asesinado por el Joker con la complicidad de los seguidores de la saga a través de una votación vía telefónica en 1989, y que ahora, bajo el alias de Red Hood, y con la ayuda de Ra’s al Ghul (un villano con mucha clase y firmes principios), Jason ha vuelto a terminar lo que Batman no ha podido debido a su ética y moral.

Es muy interesante ver que cada personaje en este universo creado y recreado continuamente por tantas mentes creativas tiene una profundidad psicológica importante y convicciones que surgen de sus propias historias, es decir, no son sólo monstruos ni hombres con superpoderes deseando el poder. La mezcla de personajes y sus personalidades resulta en una atractiva historia sobre la justicia, las pérdidas, la ambición, la locura y las convicciones personales. Desgraciadamente, parece que Batman termina siendo el freno de mano para que en Ciudad Gótica finalmente se resuelvan un par de casos importantes, algo así como el sistema judicial norteamericano en “Dirty Harry”.

8 de 10.

1 comentario

Archivado bajo 8 de 10, Críticas

165. Superman/Batman: Public Enemies

Superman/Batman: Public Enemies. 2009

Sam Liu

Un episodio de más duración


Es bien peligroso ver películas animadas que van directamente a video, sin pasar por el cine, aunque la verdad es que es peligroso ver cualquier TV movie, pues normalmente se corre el riesgo de no encontrarse con un producto lo suficientemente atractivo, desarrollado o bien hecho.

Esta buddymovie de superhéroes no es la excepción. Por supuesto, uno se esperaría grandes cosas de un filme que une a estos dos personajes, tan queridos por su público (personalmente Superman nunca me llamado la atención, pero Batman sí). El resultado, desgraciadamente, es un tanto mediocre, pues deriva de un guión plano, demasiado simple y, para acabarla de arruinar, con secuencias de acción con enemigos de poco interés. El principal problema de unir a estos dos emblemáticos personajes es que ambos se neutralizan entre sí en el guión y ninguno tiene el menor grado de arco de transformación, limitando sus intervenciones a la forma en que pelean y poco más que eso.

A pesar de un planteamiento interesante en el cual el eterno archienemigo de Superman, Lex Luthor, llega a convertirse en el presidente de los Estados Unidos (después de que Schwarzenegger fuera electo gobernador de California, supongo que todo puede pasar) justo en el preciso momento en el que un meteorito gigante de Kriptonita amenaza con destruir la Tierra. Resulta que Batman y Superman, amigos por siempre, rechazan unirse al arsenal de superhéroes que ahora laboran con el gobierno estadounidense, controlados por Luthor, un personaje que tiene tanta dimensión como una Kotex y cuyas intenciones reales no resultan sorpresa alguna.

Lo bueno es que la película no rebasa los 70 minutos, dejando más bien la impresión de ser un capítulo más de cualquier caricatura, y ni siquiera uno muy bueno. En fin…

6 de 10.

Deja un comentario

Archivado bajo 6 de 10, Críticas

161. Vals con Bashir

Waltz with Bashir (Vals Im Bashir). 2008

Ari Folman

Documental animado israelí… Say what?


“Vals con Bashir” es una película un tanto difícil de describir, principalmente por la particularidad de elementos conjugados en la creación de la misma. Se trata nada más y nada menos que de un documental animado sobre la Guerra del Líbano de 1982 y es la primera película animada que se produce en Israel desde hace más de 45 años.

A manera de exorcismo y curación, el israelí Ari Folman presenta una historia sobre una búsqueda para recuperar su memoria, pues su mente ha bloqueado por completo momentos importantes tanto de lo que aconteció en la Guerra, como su propia participación en ella. Accionado por el relato de un extraño sueño de un compañero de unidad suyo, el cineasta viaja a varias ciudades europeas para entrevistarse con otros personajes que también estuvieron en el frente con él, para encontrar que muchos de ellos parecen haber bloqueado sus memorias.

A través de flashblacks, el documental va mostrando escenas de guerra que rayan en lo inverosímil (esto aunado a una estética extraña que parece ser parte de un sueño o alucinación), a la vez que el personaje recupera su memoria, revelando el terror y la inexperiencia de los soldados de su unidad, así como la forma en que el conflicto genera cambios radicales y trastornos en ellos.

Definitivamente no es filme fácil de ver, pero los logros y propuestas técnicas del mismo bastan para que éste resulte llamativo, por lo demás, se trata de un ejercicio introspectivo interesante que trata un tema muy complicado. Y qué impacto al final, cuando se vuelve a la realidad con aquellas terroríficas imágenes de la guerra, con las que el director nos recuerda que, a pesar de que hayamos estado viendo dibujos animados durante 90 minutos, todo aquello es verídico.

8 de 10.

2 comentarios

Archivado bajo 8 de 10, Críticas