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247. Metallica: Some Kind of Monster

Some Kind of Monster. 2004

Joe Berlinger, Bruce Sinofsky

Las oscuras entrañas del monstruo del metal


Hace mucho que no sentía lo que sentí al ver este documental. Hace años que no escuchaba Metallica, y con la edad la música que ha llegado a mi vida poco a poco se ha vuelto más tranquila, calmada, reflexiva o, en otros casos, más avocado hacia lo electrónico e Indie. Pero alguna vez fui muy fan de esta emblemática y legendaria agrupación, tocaba sus canciones, compraba sus videos, batallaba en intentar aprenderme sus solos y demás. Por eso, al ver “Some Kind of Monster” con un buen sistema surround (es importante escucharlo bien, pues) mi fuero interno se llenó de una energía que sólo puede brindarme cierto tipo de música, y que había olvidado.

Por allá de 1994, un par de documentalistas lograron obtener licencia por parte de Metallica para usar sus canciones en un filme sobre unos jóvenes que habían sido acusados de asesinatos, siendo ésta la primera vez que el grupo permitía este tipo de uso para su música. 10 años después, los mismos cineastas estrenarían el resultado de horas, días y meses de disección y estudio del monstruo del metal, el cual pasaba por, quizás, la más fuerte de sus crisis, tras la salida del bajista Jason Newsted. El grupo tuvo que someterse, a recomendación de su disquera, a una especie de terapia grupal buscando una “rehabilitación”, ya que ya ni siquiera disfrutan tocar juntos y la nueva dinámica que han decidido seguir para la composición de su nuevo disco parece estar generando más tensiones que resultados.

Poco a poco, la personalidad de cada quien va saliendo a flote mientras individual o grupalmente afrontan problemas desde falta de creatividad hasta el alcoholismo del vocalista James Hetfield (motivo principal por el que la grabación del álbum tuvo qué suspenderse momentáneamente), problemas de logística, de egos, de pelea por el control de la banda, de tedio, de perder a su bajista y hasta aquella pelea que el grupo, liderado por Lars Ulrich, tuvo contra Napster. El documental, y la terapia misma, eventualmente los lleva a replantear Metallica, y en el proceso se hace un recuento de todo lo que el grupo ha vivido durante su existencia, hasta el momento en el que Ulrich se encara, después de muchos años, con el exguitarrista Dave Mustaine, fundador de Megadeth. A final de cuentas, la vorágine generada por la presión de pertenecer a un grupo de semejante envergadura parece hacer mella en todos y cada uno de ellos, pero principalmente en Hetfield, que específicamente dice sentirse drenado completamente por las consecuencias inminentes de pertenecer a Metallica.

El documental tiene momentos muy fuertes, potentes, llenos de energía, ira y emociones básicas en estados puros. El estar ahí adentro presenciándolo todo es sorprendente, y no por nada se planteó varias veces la idea de cancelar el proyecto del documental, pues la línea de la intimidad está totalmente borrada, algo que, sin duda, para los espectadores, resulta lo más interesante del filme.

9 de 10.

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212. No todo es lo que parece

Layer Cake. 2004

Matthew Vaughn

Los narcotraficantes ya no son cool


Ya me estoy cansando de este tipo de películas sobre gángsters cool, sobre todo después de que las noticias diariamente nos muestran la verdadera desgracia del mierdero ocasionado por las drogas, los que las venden y los que las consumen. Así me es muy difícil empatizar con cualquier tipo de mafioso, aún si éste es interpretado por Al Pacino, Robert de Niro o quien sea…

“Layer Cake”, titulada estúpidamente “No todo es lo que parece” en México, se centra en la historia de un traficante de cocaína (Daniel Craig) que es retratado como una persona razonable, culta e inteligente, que busca hacer un poco más de dinero para finalmente retirarse de esa vida. Las comparaciones con el cine de Guy Ritchie aquí son mucho más obvias que en “En Brujas”, con el tipo de historias entremezcladas producto de confusiones y engaños, aunque sin el toque de humor (o caricatura, según se quiera ver) que imprime en sus personajes el director de “Snatch”. Está bien todo eso, y a final de cuentas el resultado de “Layer Cake” es entretenido, pero no es algo que no hayamos visto ya, y además el ritmo del filme en ocasiones se diluye mucho.

El personaje de Craig es poco creíble, pues por más que las cosas sean muy distintas en Londres, no existe tal cosa como el Hannibal Lecter de la droga. Sin embargo, el ahora agente 007 tiene una actuación destacada, que muy probablemente le valió para convertirse en el controversial reemplazo de Pierce Brosnan. Otros nombres menos conocidos como George Harris, Tom Hardy, Michael Gambon y Sienna Miller (si acaso estos últimos dos los que más nos suenan) aparecen en un reparto bien conformado.

7 de 10.

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207. The Manchurian Candidate

The Manchurian Candidate. 2004

Jonathan Demme

Si en el 2004 hubieran tenido WikiLeaks…


Jonathan Demme nos podrá sonar principalmente por “El Silencio de los Inocentes”, sin embargo, “The Manchurian Candidate”, este thriller político estelarizado por dos nombres constantes en este tipo de filmes como lo son Denzel Washington y Liev Schreiber, es mucho menos interesante que el clásico de 1991 protagonizado por Anthony Hopkins y Jodie Foster.

“The Manchurian Candidate” tiene un planteamiento con un cierto grado de ciencia ficción que dota de “interés” a la historia, pero ciertos aspectos del mismo son un poco ingenuos o estúpidos. No sé si hayan jugado “Metal Gear Solid 2: Sons of Liberty”, pero este tipo de tramas de complots súper estructurados que tocan las más altas esferas del poder y la política en los Estados Unidos les gustan mucho a los habitantes de aquel país, talvez por querer confirmar sus sospechas de que son manipulados por su gobierno.

La película presenta al Capitán Ben Marco, un soldado de la Guerra del Golfo que ahora se encarga de dar pláticas motivacionales y demás, toda vez que su pelotón participó en una importante batalla en Kuwait que arrojó a un héroe de guerra, el Sargento Raymond Shaw, ahora convertido en un prominente político y aspirante a la vicepresidencia de los Estados Unidos. Sueños y flash-backs parecen confundir a los personajes involucrados en aquella heroica hazaña, y pronto se sabe que los soldados han sido sometidos a una especie de tratamiento de lavado de cerebro, y que un chip incrustado en el cerebro de Shaw funciona para controlar sus acciones en una forma de hipnotismo. Con esto queda demostrado que a Denzel Washington siempre le tocan las misiones más complicadas.

La verdad, el filme no es malo, y por el contrario, funciona perfectamente para pasar el rato y ver un thriller entretenido, pero hasta ahí…

6 de 10.

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185. Primer (crítica pendiente)

Primer. 2004

Shane Carruth

A complete mind-fuck

Debo confesar que yo me perdí en la trama de “Primer”, y después me fue imposible retomar el hilo entre tanta confusión de tiempos y espacios. Hay poco que yo pueda agregar a la crítica que recién hizo Jorge; él apunta los grandes logros y el increíble mérito que tiene la producción de esta película, y creo que nadie puede objetar eso.

El filme ciertamente tiene ciertas peculiaridades que podrían hacer notar que no fue hecha por un cineasta, como la forma en que están construidos los diálogos, de una forma muy genuina, real y sin incluir mezclas raras de palabras científicas para describir tecnologías inexistentes (y quizás, imposibles de construir) como lo hacen la mayoría de las películas del tipo. En ese sentido, “Primer” parece haber sido hecha con el afán de explorar posibilidades desde otro punto de vista muy diferente, sin tomar en cuenta otras referencias cinematográficas, pero a final de cuentas, como sí es requerido en la ficción, centrándose en el dilema de los personajes de qué hacer, cómo y para qué utilizar una máquina del tiempo (por algún motivo me costó entender que se trataba de eso).

He leído ciertos comentarios en la web acerca de esta película, y la gente se quejaba de fallas técnicas como el balance de blancos (en este caso, más bien sería la falta de filtros de cámara para compensar la tonalidad del rollo de 16mm que se estaba utilizando) y yo agregaría aquí también ciertas escenas que están desenfocadas o algo bajas de luz. Yo también hubiera pedido que el guión o el montaje fueran un poco más claros, pues me perdí pronto en alguna de esas elipsis de las que habla Jorge, y en ese sentido creo que el filme podría haber sido mejor recibido o mejor entendido si fuera un poco más accesible.

Yo le doy un 7 de 10.

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Crítica invitada 4. Primer

Primer. 2004

Shane Carruth

¿Qué pasaría si en verdad funcionara? (What happens if it actually works?)


Me atrevo a decir que el slogan con el que se promovió esta película condensa la actitud audaz con la que se desarrolló todo el proyecto, como si fuera la cadena original del código genético que después es replicado hacia todas direcciones y especializado formando este ser viviente: una obra cinematográfica publicada.

Empezando como una idea semi-absurda en la mente de un hombre de ciencia, termina como un relato increíble a los ojos del “cinespectador”. Gracias a un montaje que mimetiza la sincronía con que suceden ocurren los eventos en las vidas de los protagonistas en las diversas tangentes de tiempo, somos obligados a ponernos alerta en cuanto entendemos que si no abrimos bien los ojos, afinamos el oído y estiramos la mente, nos perderemos en alguna elipsis y nuestro entendimiento se desvanecerá para no volver jamás, como lo hace una cadena “ARN Primer” entre dos fragmentos Okazaki, al replicarse una molécula de ADN.

La película trata más bien sobre causalidad, ingenio, amistad y ambición (y más), no sobre biología ni química orgánica, y no es tan complicada de entender cómo tal vez lo hice sonar, pero si ven la película y le ponen suficiente atención, tal vez entiendan porqué la referencia al proceso de réplica de una cadena de nucleótidos para formar otra molécula de ADN, como metáfora para un dilema existencial.

Con recursos limitados pero gran determinación, el Ingeniero y matemático Shane Carruth se convirtió en cineasta cuando sometió su mente y su guión original a un proceso de producción tan exigente, meticuloso y austero como lo es un método científico que lo llevó a lograr lo que NADIE (en mi opinión) había logrado antes. Gastando un total declarado de 7 mil dólares, “Primer” ofrece una estética bien cuidada, en filme de 16mm, con un uso dinámico de la cámara en la selección de encuadres, movimientos y transiciones; actuaciones, diálogos y dinámicas sociales naturales y creíbles, y lo más importante, una historia fascinante de suspenso y ciencia ficción sin uso de chroma key (fondos verdes o azules) o complicados efectos digitales, lo cual es altamente inusual para una producción de este milenio.

Impresionantemente, al terminar la etapa de filmación se obtuvieron 80 minutos de material, los cuales se usaron un total de 74, lo que significa que sólo se desecharon 6, pero supongo que eso ya lo habías calculado. Este último dato es realmente admirable, de pronto las palabras “corte, otra vez desde el inicio, sigan grabando, listos, claqueta, acción” pierden sentido y validez para mí.

Películas de bajo presupuesto las hay por montón, la mayoría usan videocámaras, uno que otro se ha animado al Super8 (Linklater y otros), y algunos de ellos merecen también su reconocimiento, como el canadiense Tjardus Greidanus quien en 1990 realizó una película titulada “The Final Sacrifice” gastando un total de 1,500 dólares, sin embargo él tuvo la ayuda de su universidad en donde le fueron prestadas las cámaras profesionales Arriflex.

Con la modesta ayuda de sus familiares y amigos, “Primer” fue realizada de manera independiente en su totalidad: escrita, producida, dirigida, editada, musicalizada y actuada por Carruth mismo, y me aventuro a decir que hasta haciendo varios personajes (virtualmente, depende del punto de vista y de cómo analices la línea del tiempo dentro de la trama, claro está). Liberada al público por primera vez durante el Sundance Film Festival, donde ganó el Gran Premio del Jurado, fue también lanzada después en algunas salas de cine en los Estados Unidos, donde recaudó 424,760 dólares (6,068% del costo de producción) y continúa generando un creciente culto, en el cual me enorgullezco de participar. El resultado es de primera.

10 de 10 (para respetar la tradición de calificar en este blog). Esperemos que su nueva producción, “A Topiary”, no encuentre grandes contratiempos y la podamos apreciar en el futuro no tan lejano. Para más información les dejo estos vínculos: Sitio Oficial de la película, “Primer” en Wikipedia, “Primer” en Stylus Magazine, Revista Playtime.

Le dedico un agradecimiento a Adrián Gutiérrez por el espacio compartido y por las reseñas que nos ofrece día con día. Les mando un saludo videodromezco a todos y si no les da miedo, es porque no han visto Videodrome de David Cronenberg, disponible para su renta en VIDEODROMO Monterrey.

Por Jorge Arturo Retamoza, Gerente de Videodromo, patrocinador de este blog.

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20. El Crimen Ferpecto

El Crimen Ferpecto. 2004

Álex de la Iglesia

Sería jemor si se pareciera más a “Mirindas Asesinas”

Álex de la Iglesia es de los realizadores más destacados de España. Enfocado más a la comedia negra, el vasco se ha forjado un estilo algo propio pero muy derivado del cine de su tierra, principalmente en el humor. Realmente, debo confesar que hasta el momento he visto poco de él, pero hace unos cuantos años, apenas llegado a Madrid, descubrí una pequeña joya cinematográfica titulada “Mirindas asesinas”, un excelentísimo cortometraje de humor negro que supuso el debut del director español.

“El Crimen Ferpecto” presenta a Rafael González, un personaje seguro de sí mismo, seductor, carismático y triunfador, que se desempeña como jefe del área de ropa femenina en una tienda mezcla de El Corte Inglés y FNAC. Rafael se encuentra compitiendo por el puesto de Jefe de Piso con Don Antonio, a su vez jefe del área de ropa masculina. Tras una serie de acontecimientos desafortunados, Rafael mata a Don Antonio, teniendo como cómplice a la fea, loca y manipuladora Lourdes, empleada del lugar. Todo esto hace que la vida de Rafael cambie radicalmente y se convierta en un infierno.

En verdad se trata de una película entretenida, graciosa y hasta cierto punto bien ejecutada. Las actuaciones de Guillermo Toledo, uno de los actores más importantes de España, y de Mónica Cervera están decentes, aunque tambalean un poquito en su caricaturización, sobre todo hacia la mitad y el final de la película, cuando el personaje de Toledo cae en un bache y parece que siempre le duele la cabeza. Luis Varela está muy bien en el papel de Don Antonio, que crece mucho después de su muerte a pesar de lo ilógico de su accionar. El filme presenta además personajes pequeños bien construidos a favor del tono de comedia que se maneja y que aderezan los diversos momentos de la historia, que por otra parte también sus lapsos de demasiada ingenuidad, pero bueno, aún así se divierte uno y lo permite. El guión pudo haber tenido un poco más de trabajo, pero creo que a veces los españoles se emocionan mucho con sus ideas y no son muy auto-críticos, algo que les podría servir para afinar pequeños detalles medio flojos. Por otra parte, la dirección de arte a veces deja qué desear, como si se tratara de una serie de televisión y no de una película. Un poco más de buen gusto siempre se agradece en las imágenes cinematográficas y a veces es de las primeras cosas que nos separan de las industrias ferpectamente funcionales de otros países.

A reserva de ver más de él, siento que si Álex de la Iglesia manejara lo que hizo en su primer corto en sus películas, con esa explosividad de humor y ese toque de sencillez e ingenio, sería un director muy destacado en el plano de la comedia a nivel internacional. Por lo pronto, sus fans son más limitados, pero el tipo ya empezó a filmar en inglés, lo que podría darle más proyección. A ver qué tal, tendré que echarle un ojo a otro par de trabajos suyos… ¿Alguna recomendación?

6 de 10.

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18. Yo Amo Huckabees

I Heart Huckabees. 2004

David O. Russell

Comedia existencialista y filosófica en los terrenos de Wes Anderson

Hace unos 3 años, me disponía a ver por segunda vez esta película con M., mi extraordinaria chica de aquel entonces, y mis papás, en un afán de pasar un tiempo de convivencia con nosotros talvez con el fin de conocerla mejor, se unieron a nuestro plan. En ocasiones, sobre todo cuando el filme es mi sugerencia, no logro disfrutarlo de la misma manera si las personas a las que se lo estoy presentando no parecen estarla pasando bien con el visionado. Así me pasó aquella vez y así me pasó esta vez también. Creyendo que haría bien a mi amiga T. con sus problemas y dilemas, fui a volverla a sacar de Videodromo tras haberla devuelto cuando no logré que mis amigos la vieran conmigo.

“I Heart Huckabees” me fue presentada hace mucho tiempo por mi amiga D., quien supo dar en el clavo de mi gusto por las comedias de este tipo, muy a la par con todo lo que hacen Wes Anderson y directores similares medio “indies”. La trama presenta una serie de personajes confundidos y desgraciados intentando entender entre su rutina el sentido y el significado de las cosas así como su propia razón de ser.

Albert Markovski, interpretado por un habitual de los filmes de Wes Anderson, Jason Schwartzman, es un activista ecológico que contrata a un par de excéntricos “detectives existencialistas” para que lo ayuden a hallarle sentido a los coincidentes y reincidentes encuentros con un africano. Albert tiene como rival y némesis a Brad Stand (Jude Law), un hiperactivo y dizque carismático empresario de la tienda de supermercados Huckabees que seduce a todos en la coalición que formó Albert apoyándose de la figura de Shania Twain, a quien presume conocer en persona, y a la cual hace su centro de atención para eventos benéficos y demás. Mark Wahlberg está genial como Tommy, un bombero involucrado en los eventos del 9/11 que ha perdido la brújula y va en contra del consumismo, principalmente del petróleo.

A través de los diálogos, la película escupe ideologías y frases filosóficas acertadísimas y muy reales. “Con la cosa de la manta, puedes relajarte, porque puedes darte cuenta de que todo lo que siempre has querido ser y tener ya lo eres y tienes,” le dice Dustin Hoffman, en una genial interpretación y caracterización del detective Bernard Jaffe al personaje de Jason Schwartzman, sólo por citar un grandioso ejemplo. En sí, la trama se mueve a través de ideologías encontradas y conflictos existenciales, restándole un poco de fuerza a “lo que pasa” para dársela a “lo que se piensa” o “lo que hay dentro de nuestras cabezas”. Este fenómeno poco común puede hacer que a algunas personas les molesten o les sean indiferentes las acciones de los personajes, pero una vez superado eso, se puede disfrutar de una magnífica comedia para un público selecto: aquel que alguna vez en su vida se ha detenido a plantearse estas preguntas y que se puede sentir identificado y parodiado a través de los personajes presentados.

Creo que las interpretaciones y caracterizaciones son fantásticas, todas con una parodia de algún vicio de carácter, todos los personajes con su debida transformación, afectados por la inercia chocante de los demás. Schwartzman, Law, Hoffman y Wahlberg encabezan un sensacional reparto que también incluye a la genial Lily Tomlin, Naomi Watts, Isabelle Huppert y hasta un cameo de la cantante del tedioso tema “Man! I Feel Like a Woman!”. La música de Jon Brion (“Eternal Sunshine of the Spotless Mind”, “Magnolia”) es excelente, se te queda grabada y cumple perfectamente para ambientarnos en el tipo de historia presentada por el director.

Una película que recomiendo muchísimo. 9 de 10.

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