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191. Flirting with Disaster

Flirting with Disaster. 1996

David O. Russell

Una comedia seriamente divertida


Me alegra constatar que cada vez hay más directores inteligentes haciendo un relativamente nuevo tipo de comedia que tiene más qué ver con los personajes, sus inseguridades, vicios de carácter y demás cosas que pasan en el mundo aparte de si alguien se echa un pedo, se pone muy borracho o quiere perder la virginidad.

David O. Russeell es quien nos trajo la magnífica “I Heart Huckabees” (cuya crítica pueden encontrar aquí), pero 8 años antes ya habría dado muestras de su talento con “Flirting with Disaster”, apenas su segundo largometraje, pero para el cual contó con un reparto realmente envidiable que incluye a Ben Stiller, Patricia Arquette, Téa Leoni, Lily Tomlin, Josh Brolin y Alan Alda, los cuales le agregan mucha vivacidad a la película.

“Flirting with Disaster” es una especie de “Meet the Parents” en cuestión temática y, por supuesto, de género, aunque ambas toman caminos muy distintos. Mientras que la segunda es una especie de compendio de formas en las que puedes ridiculizarte en frente de personas que no conoces, la de Russell es una divertida búsqueda por la identidad y el origen de una persona que busca destrabarse emocionalmente. Me parece que muchas veces a Ben Stiller le asignan el mismo personaje que es incapaz de expresarse correcta y abiertamente, que además busca quedar bien con todos. Este caso no es diferente, aunque su personaje sí hace otras cosas.

Mel Coplin es un hombre confundido, que se siente incapaz de decidir el nombre de su hijo recién nacido por una crisis de identidad causada por el hecho de no conocer a sus padres biológicos. Tal y como sucede en “I Heart Huckabees”, los personajes que rodean al principal agregan sus propias inseguridades y neurosis a la historia, haciéndola más rica, divertida e interesante. Por ahí que alguien la comparaba con “Deconstructing Harry”, de Woody Allen, pero yo insisto que tiene más qué ver con el cine de Wes Anderson, Noah Baumbach o similares.

8 de 10.

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122. Bottle Rocket

Bottle Rocket. 1996

Wes Anderson

Sentando las bases

Por allá de mitades de los años 90, Owen Wilson y Wes Anderson se sentaron a escribir un guión de cine basándose en la historia de un cortometraje titulado “Bottle Rocket”, que Anderson había dirigido en 1992. Con 7 millones de dólares de presupuesto, el filme, que sería estrenado en 1996, fue un fracaso comercial, pero atrajo la atención de la industria hacia el director y hacia los hermanos Wilson, que hoy por hoy gozan de otra suerte.

Sin la brillantez artística de otras producciones como “Rushmore”, “The Darjeeling Limited” o “The Royal Tenenbaums”, esta película presenta una historia sobre tres hombres que aspiran a ser ladrones que, sin quererse dar cuenta, se boicotean continuamente a sí mismos en la realización de su sueño. La historia y los personajes llevan ya elementos que estarán presentes en toda la filmografía de Anderson, quien presenta continuamente a individuos con miedo a crecer y con muchas deficiencias y dificultades sociales.

Los hermanos Wilson tienen poco rango actoral, pero suelen estar bien en este tipo de cine que parece hecho para ellos (en parte porque ellos ayudaron a crearlo). Luke y Owen son Anthony y Dignan, un par de amigos con grandes planes para el futuro, los cuales quieren ver realizados a través de delitos y dinero fácil. En una historia de idas y vueltas, ambos se encuentran solos enfrentando el fracaso en un motel de una carretera perdida, donde Anthony conoce a Inez (Lumi Cavazos) y se enamora de ella. Enfrentados por una diferencia de prioridades, ambos personajes deben dejar el oficio e intentar hacer frente a la vida real, sin ningún talento que les respalde.

“Bottle Rocket” es un debut muy decente, aunque como es de esperarse, a Anderson todavía le faltaba pulir su estilo tanto en estética como en humor.

7 de 10.

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96. La Jurado

The Juror. 1996

Brian Gibson

Extrañaba los thrillers simplones

Hoy en día es raro ver a Alec Baldwin y olvidarse de su papel en la serie “30 Rock”, totalmente en tono de comedia. En cambio, a James Gandolfini, inmortalizado como Tony Soprano, es más fácil verlo como mafioso en una película. Joseph Gordon-Levitt, algo perdido tras su participación en “3rd Rock from the Sun”, completa el reparto junto a la gris Anne Heche y Demi Moore, quien lleva la batuta interpretando a una madre soltera-artista que se ve envuelta con la mafia tras formar parte del jurado de un importante caso que involucra a un pez gordo y ser, por supuesto, amenazada para que ayude a que éste sea declarado inocente.

El director es un tal Brian Gibson, un inglés que pasó sin pena ni gloria y probablemente éste fue uno de sus filmes más destacados (digo esto sin saber). En realidad “The Juror” se trata de una película “palomitera”, un thriller de esos que si te encuentras en Canal 5 lo más probable es que no le cambies. No contiene esos grandes giros que se procuran en el género actualmente y está hecha con poca pasión, cual filme de estudio. Moore nunca me ha gustado ni atraído, ¿será que me falta ver “Striptease”?

Particularmente me molesta la forma en que Hollywood retrata cualquier cultura ajena a la suya. En este caso, Annie Laird (Demi Moore) lleva a su hijo con su mejor amigo, que vive en una pequeña aldea en Guatemala, para buscar su protección allí, lejos del alcance de los mafiosos. Todos los clichés pasados de época de cualquier latinoamericano están presentes ahí, haciendo tan ridículas estas secuencias como si un filme mexicano incluyera escenas en Texas y todos estuvieran a bordo de caballos mascando tabaco y disparándole a indios nativos. Lamentablemente, demasiado inocente.

5 de 10.

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46. Kids Return

Kizzu ritân. 1996

Takeshi Kitano

Buddymovie al estilo japonés

Uno de los personajes más desconcertantes de la cinematografía mundial es Takeshi Kitano: actor (bajo el pseudónimo de Beat Takeshi), comediante, director de cine, diseñador de videojuegos, poeta, pintor, además de realizador y presentador de un programa de televisión de concursos conocido en España como “Humor Amarillo”. Si bien no conozco muchas de estas facetas, sería fácil adivinar que su lado más serio probablemente sea el cine, la pintura o la poesía. Su filmografía como director incluye títulos como “Viloent Cop”, “Sonatine”, “Zatoichi” y “Kikujiro”, ésta última por mucho mi favorita.

“Kids Return” me fue recomendada hace unos años por mi amiga Geraldine, cuando le comenté de qué trataba un guión que estaba haciendo por allá de 2007. El filme, estrenado en 1996, fue filmado justo después de que el director sufriera un accidente en motocicleta (descrito por él mismo como un subconsciente intento de suicidio) que dejó la mitad de su cuerpo paralizado. Después de una extensa recuperación en la cual mucho se dijo que el japonés no volvería a trabajar, Kitano regresó con este notable filme, una buddymovie que retrata a dos jóvenes inquietos, rebeldes y sin rumbo que en tiempos de bachillerato escapan de clase y poco a poco van encontrando actividades para dar algo de sentido a su vida: uno como boxeador y el otro como yakuza. Entonces Masaru y Shinji (los dos chicos) toman caminos separados, para reencontrarse años después, en una situación radicalmente distinta, y recordar sus años de locura.

La película comienza con una música bastante increíble, una fusión de ritmos muy pero muy bizarra, curiosamente compuesta por el grandioso Joe Hisaishi, de quien ya se hablado en este blog. La fotografía algo deslavada de Katsumi Yanagishima, otro constante colaborador de Kitano, tampoco ayuda a quitarle la etiqueta de una época ochentera (a pesar de que la película fue filmada en los noventa). Los personajes principales que Kitano presenta son poderosos, testarudos como parecen ser  siempre los jóvenes japoneses, temerarios, despreocupados, vengativos y volátiles. En resumen: interesantes. Realmente resulta difícil que cualquiera tome una película de este tipo y piense que está cool, pero superada una pequeña barrera cultural que incluye humor demasiado tonto y básico así como otras maneras de actuar, reaccionar e interpretar, creo que resulta un filme disfrutable y entrañable, aunque por momento se diluye en montaje y uno se pregunta si no se pudieron haber omitido un par de cosas e ir un poco más directo al grano, pero en fin…

Debido a miles de ocupaciones no he podido estar al día y me he retrasado en la entrega de las críticas, provocando esto también que no pueda realizarlas siquiera un día después de haber visto la película en cuestión, algo que sin duda merma la calidad de mis comentarios. Pero está bien, preparo otras cosas interesantes que pronto compartiré también.

Para esta película de este loquísimo y también único realizador, un 7 de 10.

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