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248. Parque Jurásico

Jurassic Park. 1993

Steven Spielberg

Película perfecta en su género


No sé qué cosas nuevas o diferentes pueda decir yo acerca de esta película y que no hayan leído, escuchado o pensado antes. “Jurassic Park” llegó a mi vida cuando yo tenía 9 años, y me parece que es la única película que he visto 3 veces en el cine. En aquel momento me maravillé viendo a los dinosaurios cobrar vida ante mis ojos, y hoy no puedo decir algo diferente.

Si “Alien” es una película perfecta en los géneros de terror y ciencia ficción, “Jurassic Park” es lo mismo para la acción y la aventura. Antes de ser arruinadas por sus desastrosas secuelas, ambas presumieron unos efectos especiales sin igual, a tal punto que hoy por hoy a ninguna de las dos se le pueden encontrar defectos en ese rubro.

En mi más reciente visita al parque, me quedé con la impresión de que la película duró menos de lo que yo recordaba, lo cual es una lástima. Pero el filme cuenta con grandes aciertos, aquellos que sí nos hacen ver por qué la figura de Steven Spielberg es respetada en el medio a pesar de otros bodrios que el director ha presentado.

Partiendo del objetivo de hacer un cine espectacular y a la vez entretener a toda la familia, se introducen las clásicas subtramas en personajes con cierta línea de comportamiento apoyadas por frases denominadas “latiguillos” (catch phrases, pues). La trama, que por supuesto no me tomaré el tiempo de sintetizar, siempre está presentándonos nuevas cosas, vertientes, retos o  problemas, convirtiendo a la película en una verdadera montaña rusa de acción, persecuciones, suspenso, aventuras y planteamientos, todo acompañado y fortalecido por la genial y espectacular música de John Williams, sin la cual la cinta no sería la misma. Al final del recorrido, uno tiene la idea de haberse quedado con algo, de que la historia nos intentó transmitir una idea, y aunque la conclusión sea obvia, eso es mucho más de lo que se puede decir de muchas películas del género.

Nunca olvidaré esta película, sobre todo la primera escena en la que finalmente vemos a un dinosaurio levantarse en sus patas traseras para comer de la copa de un árbol. Estoy seguro que algunos de ustedes tampoco. Por eso gracias, Spielberg.

9 de 10.

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233. Sangre por Sangre

Blood In, Blood Out. 1993

Taylor Hackford

La película épica sobre mexicanos en Estados Unidos


Bien, pues finalmente vi esta película que mi vecino me había recomendado varias veces y lo tuve qué hacer de la manera en que él me dijo: doblada al español. El doblaje de “Sangre por Sangre” es quizá el peor y a la vez el mejor que he visto, la verdad no me arrepiento de haberla visto así. Ya que muchos personajes son de origen latino, en el doblaje y traducciones se hace un verdadero desmadre que ningún mexicano no puede evitar reírse por la mezcla de acentos, frases que suenan rarísimas y demás.

Con todo y todo, la cinta es para los chicanos y mexicanos del este de Los Ángeles lo que las cintas de Scorsese son para los inmigrantes italianos o lo que “Scarface” pudo haber sido para los cubanos exiliados en Miami, aunque desgraciadamente no tiene el nivel de factura de ninguna de éstas. “Sangre por sangre” habla de muchísimas cosas, como queriendo abarcar todos y cada uno de los temas y problemas inminentes a la migración, al racismo, a la violencia de pandillas, a tragedias en las familias, a los excesos en el arte, las drogas, la pelea por el honor y un largo, largo etcétera. Esto podría ser un error, pero de alguna manera la película se sale con la suya porque entre que es una cosa o es la otra se mantiene entretenido e interesado al espectador, sobre todo a través de unos personajes con arcos de transformación muy interesantes y dramáticos.

Basada en las experiencias reales del poeta y escritor Jimmy Santiago Baca, la cinta se centra en el personaje de Miklo (Damian Chapa) un americano rubio y de ojos azules de padre estadounidense y madre mexicana que por su mezcla no encuentra lugar en un entorno dominado por la guerra entre las pandillas Tres Puntos y Vatos Locos. Buscando probarse ante sus familiares y amigos, principalmente ante sus primos Cruz (Jesse Borrego, que le da un aire a Gael García Bernal) y Paco (Benjamin Bratt), Miklo mata casi accidentalmente al jefe de la pandilla rival en un enfrentamiento y va a prisión. Entonces la vida de cada uno de ellos toma rumbos muy distintos. Miklo sufre una radical e interesante transformación que lo lleva a colocarse como el jefe de una nueva y poderosa organización criminal (verdaderamente este personaje nos podría dar algunas pistas de cómo alguien llega a transformarse en un peligroso líder), mientras que Cruz se convierte en un artista con problemas de drogadicción y su hermano Paco en un destacado detective antinarcóticos de la policía. Un interesante discurso nos habla de la sangre y la hermandad más allá de los pecados y errores de cada uno, un dilema bastante difícil de sortear… Lo que alguna vez fuiste contra lo que crees que es correcto ser, por lo que siempre has luchado y lo que no puedes evitar ser si creces en un ambiente tan hostil.

Aunque a veces el exagerado drama presentado parece de telenovela, impresión ayudada por unas actuaciones regulares, este filme es emblemático, fuerte y sin duda representa la más cercana aproximación en el cine a la cultura chicana hasta el momento, razón suficiente para echarle un ojo.

8 de 10, ese.

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178. La Ardilla Roja

La Ardilla Roja. 1993

Julio Medem

Españoles salidos y horteras

Antes que nada, debo aclarar que el título de esta crítica no pretende ser una ofensa hacia los actuales campeones del mundo, pero sí a la forma en la que sus directores los presentan una y otra vez.

He visto ya unas cuantas películas de Julio Medem y de ellas considera que “La Ardilla Roja” es la más ingenua y la menos interesante en términos de guión. Además, la película tiene una pésima dirección de arte, vestuarios, fotografía y, en ocasiones, también dirección, algo que me sorprendió un poco por el nivel que el director alcanzó en “Vacas”, “Los Amantes del Círculo Polar” o “Lucía y el Sexo”.

“La Ardilla Roja” presenta la historia de una mujer que supuestamente ha perdido la memoria tras un accidente en moto, y la forma en que un hombre solitario se aprovecha de la ocasión para obtener, así como así, una guapa novia. El problema es que el filme sufre lo que han sufrido durante algún tiempo muchas películas españolas. Los proyectos comienzan con guiones malos e incompletos que no sé si son simplemente ingenuos, flojos, o toman al espectador como un idiota al que no le importaría que las acciones de los personajes no tengan sentido. La inconsistencia de los personajes está presente y se escuda tras una delgadísima capa de humo de “locura” sin sentido disfrazada ya sea de cine de arte o “surrealismo”. Para mí, en muchas películas españolas (principalmente las de Bigas Luna) sobran desnudos (aún si las mujeres sean hermosas) y la forma en que los personajes son tan abiertos, directos y guarros sobre el sexo resulta finalmente poco sensual y más bien provoca asco, pues no hay sutileza.

Y vaya, ¡qué decir de los vestuarios! O la gente realmente se vestía terriblemente en los 90’s en España, o el director o el director de arte tienen el peor gusto de la industria cinematográfica. Según yo sí hay qué mostrar historias y personajes auténticos, pero no hay razón de hacerlos tan mal vestidos a menos que se trate de comedia o una parodia, lo cual no es el caso.

Ah, y en esto del pésimo gusto incluyo la selección del reparto (salvo por la hermosa Emma Suárez, la única que no me molesta ver en todo el filme) y la selección musical, sobre todo por lo hortera o naca que resulta la canción que toca el grupo “Las Moscas”. No me jodas con el nombrecito… No sé si esté equivocado, pero creo que al niño lo doblaron, y además con la voz más típica del doblaje español… ¿O realmente es su voz?

6 de 10. Julio Medem cayó de mi gracia.

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48. La Lista de Schindler

Schindler’s List. 1993

Steven Spielberg

Excelente dramón al estilo Spielbergo

Hace mucho quería echarle un ojo a esta película. Steven Spielberg, productor de más de un centenar de películas, es un gran director, pero a veces no sabe cuando parar o se encariña con los proyectos equivocados. Si bien éste no es el caso de “La Lista de Schindler”, el filme desgraciadamente también sufre de la saturación sentimental, chantaje emocional y anti-clímax (algo de lo que ya se había hablado en este blog), pero en cambio nos deja un peliculón soberbio, excelentemente dirigido (con la excepción de lo ya mencionado), de bellísimo tratamiento estético, conmovedor, bien contado, muy bien interpretado, algo triste pero con ese mensaje final de “todo estará bien mientras exista gente buena”.

No hace falta decir que Spielberg ha acertado en muchas ocasiones con sus proyectos, y una vez que ha creado un imperio en torno a él, ¿quién le va a decir que está equivocado con tal o cual proyecto? ¿George Lucas? Ja. Si alguien tuviera los cojones para decirle al multimillonario que casi siempre sus películas de 10 pierden dos puntos de calificación por hacer películas demasiado largas y con finales desesperantemente largos, otra cosa sería. Yo literalmente adelanté toda la escena en color, ya al final de la película, que no me dice nada. Si acaso la película hubiera terminado cuando el gran Oskar Schindler se va en su carro… Ok, entre eso y un poco de la exageración dramática melosa son de las poquísimas cosas que me llegaron a molestar del filme, pero todo lo demás es propio de un maestro. El blanco y negro que se maneja, con una fotografía muy clásica, muy de cine bueno de antaño, de una perfección comparable a la que se puede disfrutar en “El Hombre que Nunca Estuvo Ahí”, de los Coen, el director nutre su película para entregarnos algo finísimo, ¡y el mismo año que estrenó “Jurassic Park”! Wow.

Las actuaciones del tridente Liam Neeson-Ben Kingsley-Ralph Fiennes son perfectas, soberbias. Se extraña un poco más de la música compuesta por John Williams, no digo que necesita ser más espectacular, simplemente variar un poco más el tema principal. La edición es caprichosa y, como ya lo he dicho, afecta a la película, y el uso tan mencionado del cut-out (no sé si así se diga propiamente) para el color tanto del abrigo de la niña como de las velas es una genial idea, aprovechada perfectamente para EXPRESAR ALGO, pero se estropea un poco por no saber cuándo parar. Aún así, el director tiene ingenio para presentar algunos hechos que hacen avanzar la historia y para plantear algunas escenas sumamente memorables, que hacen perdonar sus otros errores a tal grado de entregarle 7 Óscars. Si Speilberg arriesgara un poco más y más seguido, dejando a un lado las trampas emocionales, sería un director mucho más interesante.

9 de 10.

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