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176. My Own Private Idaho

My Own Private Idaho. 1991

Gus Van Sant

De adolescentes perdidos y cosas peores


Sí algo tienen comunmente los filmes de Gus Van Sant es que exploran temas distintos y poco convencionales. “My Own Private Idaho” comienza con una toma de un diccionario abierto con la definición de la palabra “narcolepsia”.

Mike, un prostituto gay joven y perdido en el mundo, sufre de esta condición, y le dan ataques cada vez que se encuentra estresado, durante los cuales tiene flashbacks de su infancia a lado de su desaparecida madre. Mientras tanto, su amigo Scott, compañero de profesión y a la vez objeto de deseo de Mike, se encuentra a unos días de cumplir 21 años y así poder a una herencia en vida de su poderoso padre, al cual detesta, y sólo pasa los días prostituyéndose, ayudando a su amigo en su búsqueda sobre la verdad acerca de su familia y ansioso por cambiar radicalmente su vida. Principalmente en este personaje y hasta en la forma de expresarse de éste es donde se encuentran referencias a las obras de Shakespeare, “Henry IV” y “Henry V”.

El par de actores principales (River Phoenix como Mike y Keanu Reeves como Scott) están muy bien en sus papeles, pero principalmente resalta una complicada construcción de personajes por parte del director a través de escenas tan inesperadas como complejas. En definitiva, cine independiente, sin ataduras a cierta estructura, sino que con el atrevimiento de generar saltos confusos pero interesantes e introducir personajes tan mezclados. Como dato curioso, Flea, de Red Hot Chili Peppers, tiene una pequeña participación.

7 de 10.

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134. Jungle Fever

Jungle Fever. 1991

Spike Lee

¿Un “Romeo y Julieta” versión Harlem?

Recién acabo de descubrir a Spike Lee, y debo decir que lo que hasta el momento le he visto ha causado muy buena impresión en mí. “Jungle Fever” es su quinto largometraje, y el tercero que yo veo completo.

La constante hasta ahorita ha sido un guión fuerte, honesto y crudo (aunque a veces con algunos toques de ingenuidad), excelentes actuaciones por grandes actores, temáticas raciales y una puesta en escena a veces un poco descuidada, como si Lee tuviera prisa por contar estas historias, llevarlas a la gente, sin preocuparse demasiado por aspectos como la dirección de arte, vestuarios y demás, el cual aprovecha para hacer referencias personales (especie de “bromas locales”), en vez de buscar una estética.

El elenco está conformado por Wesley Snipes, Anabella Sciorra, Samuel L. Jackson, Halle Berry (quien, según cuentan, no se bañó durante dos semanas para “prepararse” para su papel), John Turturro, Queen Latifah en su primer papel en cine, Anthony Quinn, Ossie Davis y, por supuesto, el mismo director. Jackson lo hace muy bien, al igual que Snipes, pero en realidad nadie desentona, pues están bien dirigidos.

La trama presenta una historia de amor o atracción entre personas de diferentes razas, mientras tocando temáticas como la infidelidad, las responsabilidades, los caprichos, las adicciones, la familia y demás aspectos sociales. A pesar de que se podría pensar en una versión adaptada de la clásica historia de Shakespeare, los personajes de Lee están muy lejos de caer en el cliché Romeo-y-Julieta. No, los personajes de Lee están sacados de la realidad, se sienten tan normales, comunes y cercanos, y todo esto a pesar de que en mi vida he conocido a pocos estadounidenses de raza negra.

7 de 10.

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125. El Almuerzo Desnudo

Naked Lunch. 1991

David Cronenberg

Las rarezas de mentes creativas y algo tocadas

Compré esta película en la tienda Soriana por menos de 30 pesos hace ya algunos años. Lógico, hay mucha gente que no entiende el fenómeno del cine alternativo, y simplemente lo desprecia o lo ignora, lo que resulta a veces una ventaja para los que sí lo disfrutamos, como encontrar este tipo de filmes a precios ridículos. Unos amigos vinieron a mi casa el fin de semana pasado y curiosamente uno de ellos había hecho la misma adquisición, sólo que todavía no había visto el filme, a pesar de que llevaba unos años en donde quiera que él guarde su colección de películas.

Así que estábamos escogiendo qué ver dentro de mi pequeña colección de DVDs, y yo sugerí ésta película, a pesar de que realmente es difícil recomendarla así como así, por la temática y el ritmo que maneja. Resultó que di en el clavo, aunque era algo lógico porque mi amigo con quien vi la película, que se hace llamar Onem Boreal en el medio artístico, refleja algunas de las cosas que están presentes en este filme en el arte que él realiza: insectos, deformaciones y demás alucinaciones propias de un mundo bizarro o un viaje ácido.

“Naked Lunch” está basada en una novela del mismo nombre de William S. Burroughs, aunque el mismo Cronenberg afirma que el autor y él se tomaron varias cosas prestadas de distintas obras del escritor americano perteneciente a la llamada Generación Beat, y de la vida personal de éste. El filme presenta a William Lee, un escritor frustrado resignado a llevar una vida aparente normal y “tolerable” como exterminador de insectos. En el mundo entre oscuro, pesado, extraño y único en el que se desarrolla esta historia, hay varias personas que usan el insecticida como una potente droga alucinógena, entre ellas Joan Lee, la esposa de William, que finalmente convence a éste para que también tome una pequeña porción, liberando así todo un mundo aún más bizarro dentro de la cabeza del otrora escritor, que incluye máquinas de escribir que se transforman en insectos que hablan a través de una gran boca incrustada en su cuerpo y que más bien parece un ano parlante. Si esto les parece poco, esperen a ver todas las demás creaciones enfermizas y dañadas que presenta el filme. No sé mucho de literatura (aún), pero ubico un poco este tipo de historias entre la mitad de Franz Kafka (al cual, por supuesto) se hace referencia durante el filme y Charles Bukowski. También resulta interesante ver la similitud entre el arte de una de las portadas en comparación con una de las obras del pintor surrealista René Magritte. Sólo como apunte…

El elenco, si bien no incluye nombres demasiado sobresalientes, es realmente muy interesante. Peter Weller estelariza y recuerda mucho a James Woods, tiene una excelente actuación junto a Judy Davis, Ian Holm y Roy Scheider. Realmente todos están excelentes. Mención aparte para la música de Howard Shore, pero sobre todo del free jazz de Ornette Coleman, que agrega ese toque de locura y desconcierto a las escenas.

Hay que agradecer la audacia del director canadiense en adentrarse en este tipo de fantasías a pesar de la crudeza y gore con el que lo hace. Asimismo, hay que saber ver al escritor como el origen de todo esto. Burroughs afirma que, de no haber sido por la muerte de su esposa Joan Vollmer en 1951, a la cual él le disparó accidentalmente mientras llevaban a cabo, bajo los influjos del alcohol, la rutina de Guillermo Tell (también representada en la película) en una fiesta en el Distrito Federal, él nunca se hubiera vuelto escritor. Así de personal es lo que vemos en la pantalla.

9 de 10.

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17. Sólo con tu pareja

Sólo con tu pareja. 1991

Alfonso Cuarón

Tibia ópera prima de uno de nuestros más fuertes representantes

Hoy por hoy Alfonso Cuarón es un director curtido, innovador, algo atrevido y auténtico, aunque desgraciadamente, no muy prolífico. El oriundo de la capital mexicana llegó a su punto más alto en el 2006 con el soberbio trabajo de dirección que realizó en “Children of Men”, una obra sobria de tranqui-ciencia ficción con planificación sobresaliente y técnicamente perfecta, además de algo vanguardista.

Por allá de 1991 Cuarón apenas salía de las filas de Televisa, donde acababa de realizar algunos episodios de la terrible serie “La Hora Marcada”, ahora considerada por algunos como de culto, donde también Guillermo del Toro tuvo unas cuantas participaciones (mis comentarios acerca se basan en lo que vi recientemente en un DVD de “lo mejor” de esta serie). Él y su hermano Carlos aplicaron a IMCINE con un guión que se armaron y, tras la cancelación de otro proyecto, ellos obtuvieron su apoyo para producir “Sólo con tu pareja”. Para fortuna de todos, Alfonso tuvo este proyecto para comenzar a descubrir su lenguaje dentro del largometraje. Por lo demás, el filme adolece mucho el paso del tiempo, además de ser un poco banal, ingenuo y estar un poco mal actuado, pero sí dejando entrever desde aquel entonces lo que después quedó confirmadísimo: que Cuarón tenía madera para llegar mucho más si se le dan los recursos y herramientas.

“Sólo con tu pareja” presenta a Daniel Giménez Cacho en el papel de Tomás Tomás, un tipo muy mujeriego y desvergonzado que se dedica a la publicidad. Una de sus conquistas es una enfermera que trabaja con su mejor amigo, vecino y doctor. Convenientemente, éste último y su esposa salen de la ciudad, dejándole las llaves a Tomás justo el día en que, sin querer queriendo, tiene que atender tanto a la enfermera como a su jefa, con la que también tira romance. Entonces se hace un zafarrancho de aquellos (no es el término que mejor aplica pero me gusta mucho la palabra) y la enfermera termina enterándose de lo que sucedió, por lo que decide vengarse poniendo en los exámenes médicos de Tomás que éste tiene sida. Por otra parte, una azafata bastante atractiva se muda justo a lado de Tomás y éste se enamora de ella.

En Estados Unidos, esta película recibió el título “Love in the Time of Hysteria”. Casi todos los personajes están algo raro, tienen fallas y agujeros, les falta un poco de carisma, de construcción, y precisamente es la histeria generalizada la que nos impide simpatizar con ellos. La trama tiene pequeños giros que se sienten bobos y algo forzados, algo que sucede mucho en las “comedias” mexicanas, que además siempre tocan temas muy similares. Contrario a lo que recién expresé de Wes Anderson, que presenta de una manera graciosa a sus personajes llenos de defectos, inseguridades y vicios de carácter, el cine mexicano trata muuuy mal a sus personajes, a los cuales presenta como unos desgraciados indecisos y que dejan al final un sentimiento de “chale con este wey” mientras se tratan de arrancar risas de los espectadores mediante las típicas representaciones de “cómo somos y cómo hablamos los mexicanos”.

El filme tiene buenas escenas, muy buenas tomas ocasionalmente, con algo de poética y buen gusto, dejando las fallas principales al guión y un poco a la construcción de los personajes, más que a las interpretaciones. Lo mejor del filme es que hoy tenemos a Cuarón representándonos muy dignamente en la industria cinematográfica.

6 de 10.

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