Archivo mensual: noviembre 2010

191. Flirting with Disaster

Flirting with Disaster. 1996

David O. Russell

Una comedia seriamente divertida


Me alegra constatar que cada vez hay más directores inteligentes haciendo un relativamente nuevo tipo de comedia que tiene más qué ver con los personajes, sus inseguridades, vicios de carácter y demás cosas que pasan en el mundo aparte de si alguien se echa un pedo, se pone muy borracho o quiere perder la virginidad.

David O. Russeell es quien nos trajo la magnífica “I Heart Huckabees” (cuya crítica pueden encontrar aquí), pero 8 años antes ya habría dado muestras de su talento con “Flirting with Disaster”, apenas su segundo largometraje, pero para el cual contó con un reparto realmente envidiable que incluye a Ben Stiller, Patricia Arquette, Téa Leoni, Lily Tomlin, Josh Brolin y Alan Alda, los cuales le agregan mucha vivacidad a la película.

“Flirting with Disaster” es una especie de “Meet the Parents” en cuestión temática y, por supuesto, de género, aunque ambas toman caminos muy distintos. Mientras que la segunda es una especie de compendio de formas en las que puedes ridiculizarte en frente de personas que no conoces, la de Russell es una divertida búsqueda por la identidad y el origen de una persona que busca destrabarse emocionalmente. Me parece que muchas veces a Ben Stiller le asignan el mismo personaje que es incapaz de expresarse correcta y abiertamente, que además busca quedar bien con todos. Este caso no es diferente, aunque su personaje sí hace otras cosas.

Mel Coplin es un hombre confundido, que se siente incapaz de decidir el nombre de su hijo recién nacido por una crisis de identidad causada por el hecho de no conocer a sus padres biológicos. Tal y como sucede en “I Heart Huckabees”, los personajes que rodean al principal agregan sus propias inseguridades y neurosis a la historia, haciéndola más rica, divertida e interesante. Por ahí que alguien la comparaba con “Deconstructing Harry”, de Woody Allen, pero yo insisto que tiene más qué ver con el cine de Wes Anderson, Noah Baumbach o similares.

8 de 10.

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190. Batman: Gotham Knight

Batman: Gotham Knight. 2008

Varios directores

Batman en anime es menos de lo que se podría esperar


La gran mayoría de los tantísimos fans de Batman que habemos en el mundo se emocionaría al enterarse del siguiente experimento: se juntan a cuatro de los más importantes estudios japoneses de anime (ya sé, es redundante) para realizar seis cortometrajes sobre uno de los personajes más interesantes del mundo de los superhéroes, se trae a Kevin Conroy, quien fuera la voz de Batman en las serie animada de DC, y se da libertad creativa a los directores y animadores de reinventar al personaje desde una óptica inédita y ajena al origen de éste.

Para el proyecto se reunieron a los estudios Bee Train, Production I.G, Madhouse y Studio 4°C, los últimos teniendo dos segmentos cada uno a su cargo. Contrario a otro proyecto similar que viene rápidamente a la mente como es “Animatrix” (incluso Studio 4°C también participó en aquella película), aquí la línea de tiempo se intenta ubicar entre las dos películas de la nueva saga a cargo de Christopher Nolan, y la trama de cada corto tienen relación y continuidad entre sí, aunque a veces no presentan historias demasiado trascendentes o interesantes.

Si se piensa que en el proyecto se han incluido a los creadores de obras tan emblemáticas del anime como lo son “Tekkon Kinkreet”, “Ghost in the Shell” o “Vampire Hunter D: Bloodlust”, entonces estaríamos ante un proyecto al cual se le debió haber dedicado un poco más de tiempo, por el significado y el interés que tiene en tantos niveles, por la misma mezcla de culturas y una renovación de un personaje que ha tenido ya varias intervenciones exitosas, pero nunca ninguna tan arriesgada e innovadora como lo pudo haber sido ésta. La animación y las ilustraciones están bien, pero no llegan al toque de maestría, excelencia o extravagancia que se antojaba, o al menos esa es mi percepción, de hecho al personaje lo reinventan poco, lo cual es una lástima.

En el filme se presentan historias diversas como la de unos niños que cuentan supuestas anécdotas relacionadas con Batman al estilo de “Rashomon”, un par de policías transportando a un criminal que se ven en medio de un tiroteo entre los dos grupos de mafiosos más importantes de Ciudad Gótica, Batman probando un nueva sistema incorporado a su traje para repeler las balas, luego persiguiendo a Killer Croc y al Espantapájaros por los conductos subterráneos de la ciudad, donde tiene una serie flash-backs de un tiempo que pasó en La India en un entrenamiento para controlar y trabajar con su dolor para finalmente enfrentar a Deadshot en el último segmento.

Habrá qué decir que se hace el esfuerzo y se logra mucho más que muchos filmes de antología (multi-director, ómnibus o como se quiera llamarles), pero yo personalmente esperaba una obra maestra. “Batman: Gotham Knight” es un buen experimento que pudo haber estado mejor.

8 de 10.

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189. El Secreto de sus Ojos

El Secreto de sus Ojos. 2009

Juan José Campanella

La mejor película argentina que he visto


“El Secreto de sus Ojos” superó mis expectativas. La verdad, pensé que iba a ver alguna película de drama intenso y tintes artísticos “a la europea”, pero me topé con un thriller inteligente, interesante y bien actuado, en el cual los elementos dramáticos adicionales, como el romance, están bien integrados a una historia que se mueve en varias direcciones.

Un agente retirado hecha una mirada a su pasado cuando se decide a escribir una novela con tintes autobiográficos, basándose en el amor inconcluso que todavía tiene con la que fuera su jefa de departamento y en un caso (también inconcluso) sobre una mujer que fue asesinada y cuyo homicida fue capturado para ser liberado poco después por el mismo gobierno argentino, el cual le da trabajo como agente especial de seguridad. Aquí también juega un papel especial el esposo de la chica asesinada, quien a pesar de ser paciente y sensato, no puede seguir con su vida tras el suceso.

La película habla de muchas cosas, y dosifica muy bien las diferentes intervenciones de los personajes para en momentos hablar de la pasión, del arrepentimiento, del amor, del perdón, de los vicios, de las incongruencias del sistema judicial, de las vocaciones y de mucho más, pero sobre todo, de ciclos sin cerrar. En varios sentidos, la película se podría relacionar con los filmes con los que inició Alejandro Amenábar, dígase “Tesis” o “Abre los ojos”, pero también con otros tipo “El Silencio de los Inocentes”, de Jonathan Demme, pues alcanza los mismos niveles de emoción y profundidad.

Hay que destacar que Juan José Campanella no es ningún novato, de hecho hemos visto más cosas de él de lo que talvez nos imaginamos. El director oriundo de Buenos Aires ha estado principalmente dirigiendo series estadounidenses, entre ellas “Dr. House”, “Law & Order” y hasta “30 Rock”. Por su parte, Ricardo Darín (con quien ya ha trabajado en 4 ocasiones), Soledad Villamil, Pablo Rago y el español Javier Godino están muy bien en sus respectivos papeles, aunque seguramente aquí tuvo mucho qué ver una buena dirección.

“El Secreto de sus Ojos” es la digna ganadora del Óscar a Mejor Filme Extranjero y recomiendo mucho a todos verla.

9 de 10.

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185. Primer (crítica pendiente)

Primer. 2004

Shane Carruth

A complete mind-fuck

Debo confesar que yo me perdí en la trama de “Primer”, y después me fue imposible retomar el hilo entre tanta confusión de tiempos y espacios. Hay poco que yo pueda agregar a la crítica que recién hizo Jorge; él apunta los grandes logros y el increíble mérito que tiene la producción de esta película, y creo que nadie puede objetar eso.

El filme ciertamente tiene ciertas peculiaridades que podrían hacer notar que no fue hecha por un cineasta, como la forma en que están construidos los diálogos, de una forma muy genuina, real y sin incluir mezclas raras de palabras científicas para describir tecnologías inexistentes (y quizás, imposibles de construir) como lo hacen la mayoría de las películas del tipo. En ese sentido, “Primer” parece haber sido hecha con el afán de explorar posibilidades desde otro punto de vista muy diferente, sin tomar en cuenta otras referencias cinematográficas, pero a final de cuentas, como sí es requerido en la ficción, centrándose en el dilema de los personajes de qué hacer, cómo y para qué utilizar una máquina del tiempo (por algún motivo me costó entender que se trataba de eso).

He leído ciertos comentarios en la web acerca de esta película, y la gente se quejaba de fallas técnicas como el balance de blancos (en este caso, más bien sería la falta de filtros de cámara para compensar la tonalidad del rollo de 16mm que se estaba utilizando) y yo agregaría aquí también ciertas escenas que están desenfocadas o algo bajas de luz. Yo también hubiera pedido que el guión o el montaje fueran un poco más claros, pues me perdí pronto en alguna de esas elipsis de las que habla Jorge, y en ese sentido creo que el filme podría haber sido mejor recibido o mejor entendido si fuera un poco más accesible.

Yo le doy un 7 de 10.

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Crítica invitada 4. Primer

Primer. 2004

Shane Carruth

¿Qué pasaría si en verdad funcionara? (What happens if it actually works?)


Me atrevo a decir que el slogan con el que se promovió esta película condensa la actitud audaz con la que se desarrolló todo el proyecto, como si fuera la cadena original del código genético que después es replicado hacia todas direcciones y especializado formando este ser viviente: una obra cinematográfica publicada.

Empezando como una idea semi-absurda en la mente de un hombre de ciencia, termina como un relato increíble a los ojos del “cinespectador”. Gracias a un montaje que mimetiza la sincronía con que suceden ocurren los eventos en las vidas de los protagonistas en las diversas tangentes de tiempo, somos obligados a ponernos alerta en cuanto entendemos que si no abrimos bien los ojos, afinamos el oído y estiramos la mente, nos perderemos en alguna elipsis y nuestro entendimiento se desvanecerá para no volver jamás, como lo hace una cadena “ARN Primer” entre dos fragmentos Okazaki, al replicarse una molécula de ADN.

La película trata más bien sobre causalidad, ingenio, amistad y ambición (y más), no sobre biología ni química orgánica, y no es tan complicada de entender cómo tal vez lo hice sonar, pero si ven la película y le ponen suficiente atención, tal vez entiendan porqué la referencia al proceso de réplica de una cadena de nucleótidos para formar otra molécula de ADN, como metáfora para un dilema existencial.

Con recursos limitados pero gran determinación, el Ingeniero y matemático Shane Carruth se convirtió en cineasta cuando sometió su mente y su guión original a un proceso de producción tan exigente, meticuloso y austero como lo es un método científico que lo llevó a lograr lo que NADIE (en mi opinión) había logrado antes. Gastando un total declarado de 7 mil dólares, “Primer” ofrece una estética bien cuidada, en filme de 16mm, con un uso dinámico de la cámara en la selección de encuadres, movimientos y transiciones; actuaciones, diálogos y dinámicas sociales naturales y creíbles, y lo más importante, una historia fascinante de suspenso y ciencia ficción sin uso de chroma key (fondos verdes o azules) o complicados efectos digitales, lo cual es altamente inusual para una producción de este milenio.

Impresionantemente, al terminar la etapa de filmación se obtuvieron 80 minutos de material, los cuales se usaron un total de 74, lo que significa que sólo se desecharon 6, pero supongo que eso ya lo habías calculado. Este último dato es realmente admirable, de pronto las palabras “corte, otra vez desde el inicio, sigan grabando, listos, claqueta, acción” pierden sentido y validez para mí.

Películas de bajo presupuesto las hay por montón, la mayoría usan videocámaras, uno que otro se ha animado al Super8 (Linklater y otros), y algunos de ellos merecen también su reconocimiento, como el canadiense Tjardus Greidanus quien en 1990 realizó una película titulada “The Final Sacrifice” gastando un total de 1,500 dólares, sin embargo él tuvo la ayuda de su universidad en donde le fueron prestadas las cámaras profesionales Arriflex.

Con la modesta ayuda de sus familiares y amigos, “Primer” fue realizada de manera independiente en su totalidad: escrita, producida, dirigida, editada, musicalizada y actuada por Carruth mismo, y me aventuro a decir que hasta haciendo varios personajes (virtualmente, depende del punto de vista y de cómo analices la línea del tiempo dentro de la trama, claro está). Liberada al público por primera vez durante el Sundance Film Festival, donde ganó el Gran Premio del Jurado, fue también lanzada después en algunas salas de cine en los Estados Unidos, donde recaudó 424,760 dólares (6,068% del costo de producción) y continúa generando un creciente culto, en el cual me enorgullezco de participar. El resultado es de primera.

10 de 10 (para respetar la tradición de calificar en este blog). Esperemos que su nueva producción, “A Topiary”, no encuentre grandes contratiempos y la podamos apreciar en el futuro no tan lejano. Para más información les dejo estos vínculos: Sitio Oficial de la película, “Primer” en Wikipedia, “Primer” en Stylus Magazine, Revista Playtime.

Le dedico un agradecimiento a Adrián Gutiérrez por el espacio compartido y por las reseñas que nos ofrece día con día. Les mando un saludo videodromezco a todos y si no les da miedo, es porque no han visto Videodrome de David Cronenberg, disponible para su renta en VIDEODROMO Monterrey.

Por Jorge Arturo Retamoza, Gerente de Videodromo, patrocinador de este blog.

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188. Más Negro que la Noche

Más Negro que la Noche. 1975

Carlos Enrique Taboada

Hay que aprender de nuestros errores


Hago la crítica de esta película dedicándosela a quien me la regaló el día de mi cumpleaños (y fecha de inicio de este blog), quien pronto se casa y deja México por uno de los tantos Springfields que hay en Estados Unidos. Te deseo lo mejor, Ale.

Y bueno, debo decir que ya había visto esta cinta hace algunos años cuando, desarrollando un guión de largometraje de terror, me di a la tarea junto a mi co-guionista de ver unas cuantas películas del género. “Más negro que la noche” es un filme mexicano de 1975 dirigido por Carlos Enrique Taboada, un prolífico guionista (aunque explicaré por qué no creo que tengan tanto mérito sus creaciones) y director nacido en el Distrito Federal, responsable también de las cintas “Hasta el viento tiene miedo” y “El libro de piedra”, quizás las dos más emblemáticas del género de terror en México hasta la fecha, tristemente.

A pesar de que “Más negro que la noche” fue realizada después de las dos anteriormente citadas, las tres películas tienen los mismos errores: una trama demasiado simple, malas actuaciones y una producción pobre. En esta ocasión, Taboada presenta una historia en la que cuatro jóvenes de buen ver (sobre todo Lucía Méndez, que estaba muy bien en aquel entonces) se mudan a una vieja casa que una de ellas recibe como herencia por parte de una misteriosa tía que conoció poco. La única (tonta) condición es que debe de cuidar a Becker, el amado gato de la tía. Las amigas son unas malagradecidas que se quejan de todo la mayoría del tiempo, pero principalmente del trato que reciben de Sofía, una criada que viene con la casa, muy al estilo de “Rebecca”, de Alfred Hitchcock, o de tantas otras películas que tienen estos personajes. El gato muere por negligencia de los chicas para dar paso a una tras otra escena de poca aportación a la historia ya sea en las cuales se aparece el fantasma de la tía o en las que las mujeres muestran atuendos como el que se muestra en la imagen.

En México tenemos devoción hacia las historias de terror, sólo hace falta ir a una librería (porque nuestro cine no sé por qué no se ha encargado de explotarlo) y constatar la cantidad de libros de mitos y leyendas urbanas que hay, incluso divididas por zonas o ciudades. Debo decir que yo he leído algunos de esos buscando historias pero las encuentro demasiado básicas e ingenuas, sin profundidad, lo mismo que sucede con las tres películas que he visto de Taboada. Es muy fácil buscar en una venganza o en un amor perdido una historia de terror, pero, ¿qué más?

Lo peor del caso es que ni siquiera la forma de contar la historia está muy estilizada, más bien parece un producto de terror que urgía entregar, prestando poca atención a muchos elementos técnicos y sin la pasión que tienen otros directores por el género.

6 de 10.

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187. 3:10 Misión Peligrosa

3:10 to Yuma. 2007

James Mangold

El mejor western de la década


Obviamente, el título de esta crítica tienen algo de ironía, pues es bien sabido que hoy en día (y por varias décadas ya) el western es un género muerto, que muy pero muy pocos cineastas se interesan por explorar.

“3:10 Misión Peligrosa” (qué título más bobo le pusieron en México) es una especie de remake de un filme de 1957, éste a su vez basado en un cortometraje de la misma década. Esta tercera versión es protagonizada por Russell Crowe y Christian Bale, dos de los actores más populares de los últimos tiempos, y dirigida por un director que, si bien no llama demasiado la atención, ya lleva un par de aciertos con “Walk the Line”, “Girl, Interrupted” y ahora esta.

Bale interpreta a Dan Evans, un ranchero que no ve el fin a sus deudas y está a punto de ser desalojado. Además de salir de esa situación, Dan busca el respeto de sus hijos, sobre todo el mayor, William (Logan Lerman), que parece admirar a los forajidos y criminales que se ganan fácilmente la vida, como es el caso de Ben Wade (Crowe), el bandido más peligroso de la zona, al cual se topan pronto cuando éste roba una caravana con mucho dinero. Con la ayuda de Evans, Wade es arrestado y entonces es arma un grupo de pistoleros para llevar al prisionero hasta una estación de tren, donde lo estarán esperando para llevarlo a una cárcel de máxima seguridad.

La historia es simple, como muchas veces es de esperarse en un western, pero la forma en que está tratada, la construcción de los personajes y las destacadas actuaciones hacen de esta película un poderoso vehículo dramático que toca temas como el honor, la familia, la decencia, la moral, la pobreza y la injusticia, entre otros. La manera en que los personajes están escritos y luego interpretados les dota de mucha vida, y permite llevar todo el recorrido con interés, salvo por algunas escenas nocturnas que se vuelven muy confusas por una fotografía demasiado low-key. Por todo lo demás, “3:10 to Yuma” resucita un género muerto alcanzando el nivel de otros clásicos del western.

Por otra parte, como que Luke Wilson no encuentra trabajo si no es a lado de Wes Anderson, ¿no es cierto?

8 de 10.

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