Archivo mensual: junio 2010

107. An Education

An Education. 2009

Lone Scherfig

Nominaciones merecidas

Hace unos días hice la reseña de “La Celebración” y recomendaba ampliamente la película de Dogma 95 “Italiano para Principiantes”. Pues resulta que aquella directora es la misma que el año pasado nos trajo “An Education”, otro muy buen filme, ahora bajo las reglas de la narrativa tradicional. La danesa Lone Scherfig nos presenta una historia ambientada en el Londres de los años sesenta acerca de una niña de 16 años que es cortejada por un hombre mayor con la complicidad de sus orgullosos padres quienes, previo a la aparición del hombre, daban todo porque su hija fuera a Oxford a estudiar.

La película trata ciertas temáticas interesantes que son tan válidas hoy como lo fueron hace medio siglo, y los personajes igual, pueden situarse perfectamente en el mundo moderno, talvez quitándole un poco de la sutilidad con la que actúan y se dirigen entre sí. Carey Mulligan es una revelación y tiene la nominación al Óscar bien merecida. Peter Sarsgaard, a quien muy esporádicamente hemos visto tanto en buenas películas como “Elegy”, “Garden State” y “Jarhead” como en otras no tan buenas como “Flightplan” o “The Skeleton Key”, también está muy bien en su papel de un hombre elegante, seguro de sí mismo, amable y simpático pero con un toque de misterio que hace pensar que esta historia por ningún motivo puede terminar bien para todos. Completan el elenco Alfred Molina, Olivia Williams, Emma Thompson, Cara Seymour y Dominic Cooper (éste último que entró en último momento en sustitución de Orlando Bloom), todos ellos muy bien dirigidos y muy sobrios.

Y hablando de esto, existe una anécdota interesante en cuanto a la forma de dirigir la danesa: la realizadora experimentó dándole libertad a sus actores al momento de interpretar ciertas escenas. Scherdig le dijo a Sarsgaard que si sentía que podría empezar una conversación con un extra a pesar de que no existiera propiamente el diálogo lo hiciera. Creo que haber coqueteado con el Dogma 95 le hizo bien, porque este tipo de cosas no cualquiera las hace ni a cualquiera se le ocurren.

Creo que lo más bonito del filme es que logra generar una atmósfera única, aunque no por esto desconocida. Se trata de un filme de género coming-of-age con temáticas adultas, inteligentes y bien tratadas, que además cuenta con buenas actuaciones. No sólo estuvo nominada en los Óscar a Mejor Actriz Principal sino también a Mejor Guión Adaptado y Mejor Película.

Sin más qué decir, otro 8 de 10.

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106. Percy Jackson y el Ladrón del Rayo

Percy Jackson & the Olympians: The Lightning Thier. 2010

Chris Colombus

Estados Unidos quería tener su propio Harry Potter

Es de humanos querer ser millonario. Si vemos que J. K. Rowling no tenía ni para pagar el gas y de pronto, en cuestión de 5 años, se volvió una de las mujeres más ricas de Reino Unido, entonces seguro que a varios se nos ocurren maneras de hacer dinero escribiendo historias de aventuras y fantasía para un público joven y con elementos “seguros”, que sabemos que van a gustarle al grueso de los lectores.

Rick Riordan hizo justamente eso con una saga en la cual se combina nuevamente mitología simplona y pop con aquello de lo que disfrutan los adolescentes, dígase un amigo negro que hace comentarios graciosos y referencias a la cultura televisiva, una historia de amor, peleas algo espectaculares, aventuras, fantasía y alguno que otro monstruo. Lo peor y lo más detestable: situar la acción en lugares tan pendejos. Creo que quedará suficientemente claro a qué me refiero si les digo (realmente no pueden considerar esto como spoilers) que la entrada hacia el Inframundo está detrás del anuncio de Hollywood, mientras que la que da hacia el Olimpo está en el Empire State. Come on! You can do better than that! Can’t you?

Evidentemente, uno sabe que cuando entra a ver una película de estas, corre el riesgo de que le alimenten con mierda, como fue el caso de “El Código Da Vinci”. Sobre aviso no hay engaño, y menos debería haber decepciones. “Percy Jackson y el Ladrón del Rayo” es una película entretenida que me gustaría haber visto con toda mi familia un domingo después de ir a comer, para pasar un rato agradable y no hacer muchas preguntas, porque realmente es un filme que no acepta ninguna, tiene demasiadas incoherencias y, bueno, simplemente no le veo el punto a cuestionarme sobre lo que vi o no vi.

Me dio gusto volver a ver a Kevin McKidd, aquel que salía en la genialísima serie “Roma”, aunque tiene poca participación como Poseidón. A pesar de que el filme tiene un reparto bastante decente con las participaciones de Sean Bean, Pierce Brosnan, Rosario Dawson y Uma Thurman, gran parte de las actuaciones se sienten infantiles, pero los personajes están simplones y muy pero muy predecibles. El tridente conformado por Logan Lerman (Percy Jackson), Brandon T. Jackson (Grover) y Alexandra Daddario (Annabeth) no tiene ni la mitad de la magia que pueden tener los protagonistas de la saga “Harry Potter”, al menos en las últimas entregas y dejando totalmente a un lado, por supuesto, las primeras dos, curiosamente también dirigidas por este tal Chris Colombus, también responsable de títulos “domingueros” como “Mi Pobre Angelito”, “Mi Pobre Angelito 2”, “Mrs. Doubtfire” y “Stepmom”.

Reprobable lo básicos que son los americanos al momento de escribir, parece que TODO tiene que suceder ya sea en Los Ángeles o en Nueva York, y en los mismos sitios siempre. No se podían quedar atrás, querían tener su propio héroe a la Harry Potter y empezar a ganar los dólares que se llevaban los ingleses, aunque a final de cuentas son los mismos…

7 de 10.

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105. Julia

Julia. 2008

Erick Zonca

Qué buen desmadre, pero qué buena película

“Julia” es una película de tragedia tras tragedia que va escalando en dificultades hacia el personaje, que si bien es cierto que las va encontrando porque ella misma las busca, a veces resultan un poco improbables. Un desconocido director francés nos trae una historia potente, oscura y algo cíclica sobre una mujer alcohólica, solitaria y hundida en problemas de todo tipo. Julia (Tilda Swinton) es un personaje muy interesante y crudo que vive una larga travesía tras raptar al hijo de una mexicana esquizofrénica y también alcohólica (Kate del Castillo) que presume tener mucho dinero.

En un caso de síndrome de Estocolmo, Tom (el niño) y Julia logran a pesar de todo y poco a poco establecer una buena relación, talvez por la misma necesidad y los mismos obstáculos que tienen que superar juntos. Y es que la historia está un poco partida en dos: una parte donde se presenta, talvez con más metraje del que realmente se necesita, cómo es el personaje, cómo le surge la idea del rapto, cómo lo ejecuta y unos cuantos días de estar improvisando para intentar dar buen fin a todo eso, lo cual la lleva hacia México, donde está otra parte de la historia, también muy interesante, que habla sobre lo peligroso que puede llegar a ser nuestro país, con una mejor representación (y ya no tan injusta) que la que podría presentar un americano.

El filme, a pesar de que es un poco largo, es toda una experiencia equiparable a “Thelma & Louise”, y al menos yo no quería que acabara aún. Se trata de una película potente, original, atrevida y auténtica. Tilda Swinton, a quien previamente habíamos visto en “Michael Clayton” y “Adaptation.”, entre otras, ya se merecía un papel así. Es una actriz seria, de facciones duras y mucho talento que se sale de las normas de belleza establecidas por Hollywood y por lo tanto se siente más real. Aidan Gould también actúa muy bien a sus 10 u 11 años de edad.

La renté sin saber qué esperar, así que fue una muy grata sorpresa. Talvez el guión pudo haber sido pulido un poco más, eliminando algunas cosas poco probables, pero creo que el relato no trata de la realidad tanto como de personajes, y es ahí donde están los aciertos.

8 de 10.

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104. W.

W. 2008

Oliver Stone

Un personaje reciente requiere más la Verdad

A Oliver Stone se le pueden criticar muchas cosas, pero nunca se podrá decir que el tipo no tiene agallas. Con esa fascinación que el director tiene por realizar biopics de personajes históricos (ya lleva 3 presidentes norteamericanos), Stone nos entrega un retrato un poco ácido y algo imparcial de un George W. Bush el mismo año en que éste salía de la Casa Blanca tras, increíblemente, su segundo período. Por supuesto, el director se toma ciertas libertades para con su personaje, pero no veo este filme como un desquite ni una manera de satanizar a una persona que hizo tantas cosas mal, pero sí presenta a un texano algo tonto, visceral, desequilibrado y necio que tiene el tacto de un ranchero (es fácil entender por qué él y Fox se llevaban tan bien) y una mentalidad de adolescente. Con este retrato, Stone debe hacer reflexionar a los americanos de por qué en algún momento se les ocurrió votar por un tipo así…

Todos tenemos nuestra idea muy hecha sobre este personaje, y nuestra imagen de él es muy reciente. La última imagen que yo tengo de él es aquella en donde, en medio de abucheos y protestas, se despide del que fue su hogar durante 8 años a bordo de un helicóptero. De ahí lo importante que es que el también director de “JFK”, “Nixon”, y tantas otras más, haya hecho bien su investigación y haya buscado ser lo más fiel a la realidad posible, sin alterar aspectos para beneficio (algo muy dudable) o perjuicio de su personaje. Stone recorre con una estructura de ida y vuelta la juventud y el paso a la adultez del exgobernador de Texas, tomando los momentos que el realizador consideró importantes y suficientemente descriptivos, con un par de secuencias más simbólicas u oníricas donde se plantea lo que sucede a nivel psicológico en el interior del personaje, en las escenas dentro del campo de béisbol. Todo esto, combinado a una supuesta revelación de lo que sucede dentro del núcleo gobernante americano resulta en una película por demás entretenida que relata no sólo un segmento de la vida de George W. Bush sino que aprovecha para mostrar lo que sucedía en aquella familia, con un padre autoritario y exigente.

Josh Brolin, quien hasta este momento no había llamado suficientemente la atención, tiene una interpretación realmente magnífica, haciendo olvidar las diferencias físicas que guarda con el personaje que interpreta, el que por cierto tiene tantos aspectos cómicos. Menos mal que Christian Bale rechazó el personaje. Otros actores del mismo calibre como Jeffrey Wright, Richard Dreyfuss y James Cromwell, quien aparece como George Bush padre, no desentonan y en cambio aportan su veteranía.

8 de 10.

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103. New York, I Love You

New York, I Love You. 2009

Varios directores

Casi la misma fórmula

Los productores de “Paris, je t’aime” están de regreso, y modificando tanto a los participantes (en esta ocasión los directores son mucho menos flamantes) como la ciudad en las que las historias se llevan a cabo, es como se llega a “New York, I Love You”. Creo que pudieron haberse quebrado un poquito más la cabeza con el título. Con el calor que hace en esta pinche ciudad y la gran cantidad de maleantes y pillos que circulan sus calles se me ocurre que estos tipos (o mejor nosotros) podemos hacer “Te odio, Monterrey”*, pero esa es otra historia.

Yo ya había comentado aquí un poco de lo que pienso acerca de los filmes ómnibus o multi-director, que casi nunca llegan a buenos términos, como aquellos trabajos en equipo que encargaban en la escuela y en los cuales siempre había algunos que hacían menos méritos que los demás. En el equipo B están Brett Ratner, Faith Akin, Allen Hughes, Mira Nair y Natalie Portman además de algunos otros más que realmente nunca había escuchado nombrar. A diferencia de “Paris, je t’aime”, en este segundo intento las historias están aparentemente más unidas, sensación que se hace más notoria al momento en que no hay divisiones ni cortes tan claros en la edición (si acaso un intento de unir de una manera formal, con tomas de transición o planos de establecimiento) para hacer notar en qué momento termina la participación de un director y en qué momento comienza la de otro u otra, incluso las historias están entremezcladas en la edición y algunos personajes de un segmento se pueden ver en otro, lo cual es un pequeño acierto.

Nuevamente con la excusa de hablar del amor, la falta de él, el romance, los encuentros o cualquier cosa que se le parezca, “New York, I Love You” presenta historias variadas, donde sobresale principalmente una magnífica fotografía (principalmente en los segmentos filmados de noche), con la nobleza que tiene la Gran Manzana para ser retratada. Ningún sólo segmento se quedó en mi vida para siempre, y no soy fan de los cortos porque sé que lo que pretenden el 90% de ellos es sorprender, basando toda su estructura en un punto de giro hacia el final y ya. Sí destacan un par o tres trabajos por sobre lo que hacen los demás, pero en conjunto, el equipo B se lleva la calificación de 6 de 10. Pobre Orlando Bloom, no trae nada…

*¡Gracias por la idea, Alejandra!

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102. El Sabor de la Cereza

Taste of Cherry طعم گيلاس). 1997)

Abbas Kiarostami

¿Qué es un filme minimalista?

Un hombre conduce por Tehran buscando a alguien que lo pueda enterrar después de que éste haya cometido el acto de suicidio. Un joven soldado, un seminarista y un taxidermista son los candidates de el señor Badii encuentra en su camino. Siempre desde lejos, a través de un planteamiento de tomas demasiado largas, generales y lejanas con las conversaciones de los personajes en off, Kiarostami nos presenta una historia básica y sencilla, talvez demasiado simple para muchas personas.

Al director iraní lo comencé a conocer a través de una trilogía que comienza con el filme “¿Dónde está la casa de mi amigo?”, sigue con “La Vida Continúa” y termina con “A Través de los Olivos”. No me canso de recomendar estas 3 grandes obras de la cinematografía mundial porque simplemente no he visto nada parecido, y realmente la forma en que las tres están entrelazadas es producto de mucho ingenio por parte de Kiarostami, quien también escribe guiones tanto para sus propios filmes como para otros directores.

“¿Dónde está la casa de mi amigo?” trata sobre un niño que se da cuenta que se ha llevado por equivocación el cuaderno de tareas de su amigo, y conciente de que a éste el profesor lo trae entre ceja y ceja, decide escapar de su casa y aventurarse a la aldea donde vive en busca de la casa de su amigo. Sin más. El siguiente filme de la trilogía está situado después del terremoto que azotó a la provincia de Gilán en 1990 y mató a cerca de 45,000 personas. Presentada como una mezcla entre falso documental y road movie, la película presenta al director y al hijo de éste (interpretados por actores), que tras el terremoto toman carretera para ver si los dos actores principales de su filme anterior siguen vivos. El filme que cierra la trilogía se centra en una pareja de supuestos extras de “La Vida Continúa”, básicamente gente ordinaria a la cual el director ha puesto a actuar como marido y mujer, siendo que el hombre ha estado enamorado realmente de la que el director escoge para interpretar a su esposa. El filme expone ese enamoramiento y los esfuerzos del hombre por acercarse a la mujer de sus sueños, a la cual puede tener cerca finalmente gracias al rodaje. Tramas simples pero nada sencillas y sí con un gran toque de genialidad.

Una vez ya expuesto quién es Abbas Kiarostami y qué es lo que el tipo puede llegar a crear, debo decir que en ocasiones, en otros filmes que he podido ver de él, el director también se da sus tremendas chiflazones con mucha soberbia, así que no puedo recomendar su filmografía completa, situando a “El Sabor de la Cereza” entre aquello que no me quedan demasiadas ganas de invitar a demás gente a que lo veo. El personaje principal (como el actor) resulta antipático y algo aburrido. La fórmula tarkovskiana de sostener un plano hasta que el espectador ya no aguante también es aplicada aquí (algo que a la gente al parecer le ha dado por llamar cine minimalista), como en sus anteriores filmes, el problema es que ni la historia ni los personajes son lo suficientemente interesantes y/o creíbles (el tipo se detiene a hablar con gente todavía a bordo de su camioneta, hace preguntas demasiado personales y a nadie parece importarle contestar con toda la sinceridad del mundo). Lo que sí funciona en “La Vida Continúa”, que es la presentación de personajes secundarios muy interesantes aprovechando la dinámica del roadtrip, aquí se pierde entre unos 3 ó 4 personajes secundarios a los que les falta un poco de riqueza y construcción a pesar de sentirse reales. El final es sumamente desconcertante y me parece que el director simplemente busca romper la llamada cuarta pared.

6 de 10, al final ya ni tenía ganas de seguirla viendo.

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101. Raising Arizona

Raising Arizona. 1987

Hermanos Coen

Early Coen’s

Pues con “Raising Arizona” termino de ver la filmografía completa de los hermanos Coen, con excepción del corto que hicieron para el filme ómnibus o multi-director “Chacun son cinéma”. Se trata de apenas el segundo filme de los creadores de grandiosos filmes como “Barton Fink”, “El Gran Lebowski”, “A Serious Man” y “El Hombre que Nunca Estuvo Ahí”, y definitivamente se siente como una obra menos procesada, menos pulida, menos astuta, que el resto de cosas que después comenzaron a hacer los Coen, pero es un inicio decente, mucho más decente que el que tuvo por su parte otro genio cinematográfico que despegó algo flojo pero no tardó en llegar a un nivel excepcional, refiriéndome a Woody Allen.

“Raising Arizona” presenta a un joven, tonto, flacucho y dócil Nicolas Cage en el papel de H.I. McDunnough, un papel que realiza bien pero al cual, a mi gusto, le falta un poco de gracia. También aparecen Holly Hunter, Frances McDormand y John Goodman, más o menos constantes en la filmografía de los Coen, además de William Forsythe. H.I. McDunnough, narrador (un recurso muy usado por los realizadores, quienes siempre escriben y producen sus propios filmes) y personaje principal, es un delincuente de poca monta, casi white-trash (no es mi tema favorito), que logra conquistar a una oficial de la policía tras diversos intentos y después de haber sido encarcelado por delitos menores en varias ocasiones. Una vez puesto en libertad, el hombre se le propone y la pareja contrae matrimonio, pero al descubrir que no pueden tener hijos, a la mujer se le ocurre la fantástica idea de robar un bebé ajeno. Hasta aquí de sinopsis.

Como es de esperar, el filme tiene el tono de comedia propio de los Coen pero aún con algunos chistes y gags muy básicos, que los realizadores fueron removiendo con el tiempo al momento en que se les fueron ocurriendo formas más inteligentes de hacer reír. El uso de lentes angulares (al estilo, por ejemplo, de Terry Gilliam o Tim Burton) acentúa esta sensación, donde los gestos, escenas cómicas con tintes de acción y demás se “caricaturizan” más, un recurso que hoy ya está muy choteado y subvalorado. “Raising Arizona” me pareció graciosa, pero un tanto verde en muchos aspectos, incluido la forma de plantear a los personajes, de planificar las escenas y de querer hacer reír, pero creo que en definitiva los hermanos apenas estaban buscando su estilo y lenguaje, algo que hoy es fineza pura.

Y agárrense porque se dice que los Coen ya preparan el remake de la cinta de 1966 con Michael Caine y Shirley McLaine, “Gambit”, y no, no se trata del personaje de “X-Men”, aunque eso también hubiera estado interesante también, ¿no?

Sin tocarme el corazón, 6 de 10.

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