Archivo mensual: enero 2010

1. Mulholland Drive

Mulholland Dr. 2001

David Lynch

Empiezo el reto de las 365 críticas con mi película favorita

Bueno, la verdad es que me viene muy bien entre celebraciones y festejos empezar con esta película, principalmente porque considero que a estas alturas y tras haberla visto unas 10 ó 15 veces ya puedo al menos hablar de ella sin necesidad de verla otra vez, algo que me beneficia mucho por cuestiones de tiempo. Además, quería empezar el reto de los 365 días con esta película por la razón más obvia: es mi película favorita. Se la he presentado a toda novia que he tenido (no que hayan sido demasiadas) desde que la vi en 2001 ó 2002, además de unos cuantos amigos y unos pocos familiares que se dejan recomendar.

Como todo fan de esta película, que no somos pocos, he discutido y leído del posible significado de este gran rompecabezas, llegando a la conclusión de que no se trata de una película que busque darse a entender, sino que según la filosofía de su creador, es más un filme de sensaciones que de trama. Y vaya que, al menos en mí, “Sueños, Misterios y Secretos” (otro LAMENTABLE título en español) logra emocionarme, inquietarme, intrigarme, perturbarme y demás. En serio me es muy difícil saber con qué empezar. La historia presenta a una mujer en problemas, una constante en Lynch y de hecho convertido ya en tagline de “Inland Empire”.

En una noche muy oscura, un auto circula por la famosa calle de Los Ángeles Mulholland Drive (chin que no pude ir) con esta mujer a bordo. Un accidente provoca que la mujer pierda el conocimiento y también la memoria, haciéndola deambular hasta llegar a una tranquila calle de departamentos. A uno de ellos llega la inocente, ingenua y encantadora Betty, una aspirante a actriz con el sueño de triunfar en Hollywood, a la cual su famosa tía también actriz le ha prestado el departamento mientras filma una película en otra ciudad. Para sorpresa de Betty, la mujer del accidente se encuentra bañándose en el departamento de su tía, creando una confusión (una de tantas pues). Betty decide ayudar a Rita, el nombre que adopta la mujer, a recuperar la memoria y esto sirve como motor de una historia de amor, engaños, asesinatos, sueños, misterios y secretos. La verdad fue una mala descripción de los acontecimientos, pero para qué contar una película si la debes ver.

“Mulholland Dr.” contiene tantas escenas que rayan en la perfección, tanto en ejecución como en drama y narrativa. Concretamente, está mi secuencia favorita de todos los tiempos en el cine, que empieza desde el acto de amor lésbico hasta que la cajita azul cae al suelo, abriendo paso a la segunda parte de la película, pasando por la mag-ní-fi-ca escena en el Club Silencio. Poderosísima, inquietante e irrepetible. Por igual, nos encontramos escenas memorables como aquella terrorífica que toma lugar dentro y fuera del Winkie’s, que logra colocar al espectador en una posición tan angustiosa a plena luz de día y en el estacionamiento de un aparentemente inofensivo diner americano. Asimismo, está la secuencia medio chuscona de un asesino que entra a robar un pequeño libro negro, aparentemente una agenda telefónica, y termina haciendo un reverendo desmadre error tras error.

Otras escenas a destacar son las que toman lugar en las pequeñas vecindades, un microcosmos que se traduce como aquellos pueblos aparentemente quietos donde a Lynch le gusta situar sus perturbadoras y algo enfermas historias, entre esas escenas está la de la adivina que siembra más la sospecha de que algo está mal tras la llegada de Rita, filmada con un lente especial que sólo permite enfocar un sector horizontal de la imagen y que le gusta mucho utilizar a este director en planos detalles de teléfonos y demás. Como siempre, el buen David logra crear expectativas y generar enorme tensión con cosas ridículas, como el expreso que le sirven al importante y súper excéntrico ejecutivo de la industria fílmica, magníficamente interpretado por Angelo Badalamenti, quien también se luce con la música. Realmente hay muchas y muchas más escenas geniales en esta película, y creo que dentro de todo, se logra respirar una unidad de discurso y también de trama, haciendo que quien la vea quede prendido y deseoso de entender qué demonios acaba de pasar entre tanta llave azul (yo tenía una llave azul igualita, de mi primer departamento en Madrid, pero bastó que le prestara una vez mi carro a mi papá para que perdiera las llaves, chale).

Algo que es curioso pero que además podría llegar a explicar un poco cómo llegó “Mulholland Dr.” a ser lo que es: el proyecto nació como un piloto para un programa de televisión de suspenso/thriller, pero al no lograr cerrar un trato con una televisora luego de un par de fracasos y proyectos enlatados, Lynch recibió un dinero de una productora de cine para filmar más y convertirlo en una película. Eso explicaría un poco el “caos”.

Por último, hablar un poco de los actores, pues Naomi Watts está espectacular, sobre todo en esa escena donde interpreta una escena de una película para un casting, etc. La sinaloense Laura Elena Harring está en el mejor papel de su vida y Lynch le saca lo mejor. Justin Theroux es el alter-ego de David Lynch como en su momento lo fueron Bill Pullman y Kyle MacLachlan, quienes incluso se parecen físicamente al director/artista plástico/fotógrafo/músico/caricaturista. En una de las escenas más graciosas del filme aparece Billy Ray Cyrus (Lynch, en una escala mucho menor a Jim Jarmusch, también usa a muchos músicos como actores) y, en general, todo el reparto, incluso la resucitada Ann Miller, cumple maravillosamente. Importante estar atentos a Rebekah del Rio. Como nota adicional, el personaje del vaquero está bien, pero dentro de la línea de personajes bizarros y übermisteriosos que aparecen una y otra vez en las películas de Lynch, me quedo con el Mistery Man interpretado por Roberto Blake en “Lost Highway”.

Cuántas emociones genera esta película y por ella David Lynch sigue siendo mi cineasta favorito, perdonándole casi todo lo hecho en video para su página web y “Inland Empire”, la cual he dicho que tengo que volver a ver…

10 de 10 y creo que ésta es la peor “crítica” que he hecho, por eso mejor vean la película, y si ya la vieron, por favor comenten acerca de ella y sus escenas favoritas.

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Prueba 15. El Libro de los Secretos

The Boof of Eli. 2010

The Hughes Brothers

Western profético y post-apocalíptico de acción

Anoche fui al cine sabiendo de antemano a lo que iba: entretenimiento algo mamón. Y fue precisamente lo que encontré.

El filme en sí no tiene nada nuevo, pero tiene un reparto bastante decente, con las participaciones de Denzel Washington, Gary Oldman, Mila Kunis, Ray Stevenson (¡qué buena, buena, buena serie era “Roma”, lástima que la Historia sólo daba para dos temporadas), Michael Gambon (a.k.a. New Dumbledore en la franquicia de “Harry Potter”), y hasta el músico/ya actor Tom Waits, quien sabe escoger casi, casi muy bien las películas en las que se involucra. Incluso pensé que salía por ahí el buen Flea de los Red Hot Chili Peppers como el líder de una banda de malosos, pero resultó que era otro tipo, y Malcolm McDowell (“Naranja Mecánica”, “Heroes” y “Calígula”, entre otras) aparece también en un papel pequeño. Ningún solo actor es realmente exigido, pero creo que el error está en poner a Mila Kunis, que me encanta en “That 70’s Show”, pero a la cual es muy difícil tomar aunque sea un poco en serio, como a Asthon Kutcher (sin comentarios).

Bueno, por lo demás la película avanza sin muchos problemas, y es que también hay que darse cuenta que las líneas en este tipo de películas ya están bien trazadas. Aún así, el filme tiene algunos destellitos que la hacen destacar un poco dentro de su género. Dentro de la trama existe una pequeña crítica hacia la Iglesia y las religiones, nada demasiado atrevido, pero que al menos le ayuda a dar algo de sentido a lo que está sucediendo. Se supone que estamos en un mundo post-apocalíptico donde un hombre negro (una vez más se demuestra que esta raza es más fuerte y capaz de sobrevivir) se convierte en una especie de profeta con buen gusto musical (Al Green, baby!) y súper habilidades con las armas y pistolas. El hombre carga con un “misterioso” libro mientras trata de no meterse en problemas, pero parece que los problemas lo buscan a él. Entonces conoce a una chavita que decide seguirlo, con todo lo que esto trae consigo.

Los directores, los un tanto desconocidos hermanos Hughes, abusan de un par de fenómenos de edición que están choteándose demasiado rápido y que yo podría llamar montaje de edición y hero-shot (o también U.S. Army slow-motion). Saben a qué me refiero, ¿verdad? El primer término es ese tipo de edición que varios directores de acción incluyen a veces sin darse cuenta que YA NO ESTÁN EN EL TRAILER, si no en la película, por lo que ya no tiene sentido incluir los flashes y hacer tantas hero-shots. Este segundo término es muy fácil de comprender. Basta ver los anuncios que se lanzaron para la campaña estadounidense de Join the Army hace algunos años, pero se trata de hacer tomas (generalmente en cámara lenta) para engrandecer a un personaje al que debemos ver como héroe. Algunas secuencias de peleas dejando ver claramente que ya “Kill Bill” empezó a dictar cómo se van a rodar las escenas de acción y otras escenas de balaceras pues tienen toques creativos de dizque-plano-secuencias pero recuerdo haber ya visto algo similar. Y dentro de todo esto, se utiliza a la religión para patear traseros de maneras espectaculares, algo así como lo que sucede en la realidad…

La película es entretenida, y uno ya sabe a lo que se atiene al entrar a ver este tipo de películas por lo que yo sólo digo que sobre aviso no hay engaño. Aplausos para la dirección de arte y en un poco menor escala la dirección de foto, que juntas logran hacer un ambiente peculiar a pesar del cliché de que en el futuro lo único que jala es lo del pasado (exceptuando el iPod, por supuesto). Por otra parte, yo sé que la trama lo justifica, pero al ponerle lentes oscuros a algunos personajes, se pierde en definitiva una de las dos más poderosas armas de un actor: su mirada.

Para los que vieron el capítulo de South Park acerca de los mormones (temporada 7, “All About Mormons”), el final les hará reír un poco. Y con el final, no me refiero a la tontera que siembran como “posibilidad de secuela”.

6 de 10. Pfff ya extrañaba hacer una crítica… Esta fue la última prueba, ahora sí arrancamos este domingo con una vieja conocida.

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Prueba 14. La Strada

La Strada. 1954

Federico Fellini

El primer 10 de 10 del blog viene de la mano de Fellini

Esta película llegó a mis manos gracias a la misteriosa y talvez encantadora americana de apellido Wakeland, uno de los mejores apellidos que he conocido jamás. Fue un intercambio Fellini-Fellini, ya que yo le regalé una postal de “La Dolce Vita” y ella a cambio me dio un imán de “La Strada”. Al siguiente año, ya de regreso en México y después de estarla buscando en diferentes lugares, finalmente la encontré en una tienda a un ridículo precio, algo que suele pasarnos a los espectadores de las películas de arte.

Gelsomina Di Costanzo, qué hermoso y cautivador personaje y qué magníficamente está interpretado por Giulietta Masina, musa y esposa de Fellini. El oriundo de Chihuhuahua Anthony Quinn aparece como co-protagonista, interpretando magistralmente a Zampanò, un déspota y ultra-machista “artista” ambulante, que compra a Gelsomina por la cantidad de 10,000 liras, lo que convierte a ésta en una especie de ayudante esclavizada. Gelsomina es un personaje muy peculiar, la interpretación de Masina puede desconcertar a varias personas, los cambios de emociones en el rostro de la esposa de Fellini son tan instantáneos, que recuerdan más bien a la interpretación de un payaso, algo que está muy continuamente relacionado con la cinematografía de Fellini. Superada esta pequeña barrera inicial, se puede disfrutar de un personaje bellísimo, altamente emocional y repleto de carisma, además de enternecedor y triste. Por contraparte, Quinn aporta muchos elementos cómicos como parodia de hombre rudisisisímo, bruto y fuerte, con muchos detallitos muy ricos. Un personaje odioso muy, muy bien interpretado.

El guión es magistral, la historia transcurre a un paso moderado, presentándonos caricaturas graciosas que nos hacen sentir tristes a la vez, a través de los grandes y bellos ojos de Gelsomina. El personaje tiene su leit-motif, una simple línea en trompeta que compone Nino Rota, regalándonos una progresión de notas desgarradoras. Qué bonito es lo bonito, qué triste es lo triste y qué deleite escuchar el idioma italiano en la pantalla.

Otro personaje a destacar es un payaso chiflado grandiosamente interpretado por Richard Basehart (narrador de “El Auto Increíble”). Contraparte de Zampanò, el personaje también termina por ser odioso en ocasiones, pero tiene el toque de humanidad que el otro nunca quiere dejar entrever. De él sale la frase más bonita de la película, algo que talvez parece trivial, pero que ayuda a dar motivación al personaje de Gelsomina, la cara de alcachofa. Va algo así como: “Todo tiene un propósito. Hasta esta piedra tiene su propósito. No sé cual es, pero debe ser útil para algo. Porque si es inútil, entonces todo es inútil. ¡También las estrellas!”

Para mí, esta película y “La Dolce Vita” son las mejores obras de Fellini, pero aún me faltan algunas por descubrir, por lo que haré de “Las Noches de Cabiria” (también con Giulietta Masina), una de mis primeras críticas… Por último, decir que la película ganó el Óscar a Mejor Película Extranjera en 1957 y estuvo nominada a Mejor Guión Original, perdiendo ante “El Globo Rojo”, de Albert Lamorisse. Los únicos errores de este filme son de continuidad, hay cortes directos con claros errores, pero who cares? Grazie mille Terraveglia.

10 de 10.

A una semana de arrancar formalmente este proyecto, quiero dedicárselo a mi difunto abuelo Tito Calilla, quien murió hace un año. También escritor, es una de mis fuentes de inspiración y motivación para tratar de hacer bien las cosas.

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Habemus patrocinador: Videodromo

Las cosas en Monterrey han cambiado, y mucho. Fuera de esos obvios cambios para mal, algo que me ha venido sorprendiendo año con año en este último lustro es cómo ha crecido el interés de la gente por la cultura, las artes, la música, todo fuera del mainstream. Cada vez a los que nos gustan estas cosas tenemos un poco más de ofertas, cosas qué hacer, blogs qué leer, proyectos… Dentro de todo este movimiento se encuentra el nuevo patrocinador de 365 días de cine: Videodromo.

Varias veces había pasado por Vasconcelos y me había preguntado de qué iba ese lugar, pero me daba la idea de ser algo más dedicado a los gamers, en parte por el logo. No me acuerdo cuando ni cómo fue que finalmente me di el tiempo de investigar por mi propia cuenta de qué trataba ese lugar, entonces me llevé una muy grata sorpresa. He sido un poco testigo de cómo este lugar ha ido creciendo tanto en catálogo como en actividades “extracurriculares”, dígase eventos, exposiciones, proyecciones y, al parecer, pronto también café y demás. Definitivamente, se está convirtiendo rápidamente en refugio, punto de reunión y santuario de todos los amantes del séptimo arte, que estuvimos castigadísimos por tantos y tantos años, frustrados por no tener dónde conseguir más películas de culto, de arte, de directores importantes… Hoy Videodromo, una especie de franquicia que viene de la Condesa, en el Distrito Federal, ofrece esto y mucho más en Monterrey, convocando a personas de diferentes zonas del área metropolitana dispuestas a manejar un poco más con tal de conseguir tal o cual título en DVD (me consta).

Con una más o menos clara idea de en lo que a esta gente le gusta verse involucrados, fui a pitchearles el proyecto, a sabiendas de que me sería un tanto imposible realizar el blog sin su apoyo. Así lo expuse y sin mucha objeción, se convirtieron una semana después en mis patrocinadores. Sin más, agradezco el apoyo y me gustaría invitar a todos los que lean este blog a que, si todavía no lo hacen, vayan a conocer el local. Está ubicado en la Avenida Vasconcelos, número 51 Poniente, frente al Instituto Franco Mexicano y a un lado de la tienda de electrónica Steren, en San Pedro Garza García, Nuevo León, México. El teléfono es 8356-8890 y los pueden buscar en Facebook, Twitter, y demás.

Ahí me estarán viendo muy pero muy seguido…

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Prueba 13. Sherlock Holmes

Sherlock Holmes. 2009

Guy Ritchie

Guy Ritchie encuentra su mina de oro

Esta película la pudieron haber dirigido muchos de esos directores que destacan poco pero que hacen buenas películas de entretenimiento, alguien así como un Chris Colombus o un Mike Newell. La película en sí es entretenida y simpática, y tanto Jude Law como Robert Downey Jr. están muy bien en sus papeles un tanto caricaturizados, algo simples pero bien interpretados a final de cuentas. Establecer comparativas con filmes anteriores sobre el personaje creado por Arthur Conan Doyle no tendría sentido, pero definitivamente se extraña el factor Hitchcock, el elemento de suspenso, de interesarse realmente por un misterio establecido en la película. Eso falla mucho ya que la trama es un poco insípida.

El error más grande es el villano. Totalmente risible, caricaturizado, ridículo y cliché. Me hizo recordar un personaje de una película que no vi pero que seguro es horrorosa: “Willard”. Aún no sé si este Mark Strong sera buen o mal actor, pero la visión del director es lamentable, puesto a que le da una imagen bastante chafa a su antagonista, que es malo pero que si bien malo y no tiene absolutamente ningún interés, no despierta nada de nada.

Nuevamente, la técnica es de lo mejorcito de la película, aunque en esta ocasión Ritchie innova poco, más bien creo que el tipo buscó (y encontró) su mina de oro, con lo que parece que será una larga y exitosa franquicia para hacer mucho dinero. Bueno, al menos tendremos películas entretenidas y hasta cierto punto bien hechas, talvez hasta con algo de propuesta…

Sin mucho más qué decir, le doy un 7 de 10.

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La música de cine

Es muy común que al pensar en música de cine, nos venga a la mente el nombre de John Williams. De acuerdo, es un tipo que ha hecho muy bien las cosas y sabe perfectamente cómo hacerse notar con la majestuosidad de sus composiciones orquestales. Qué sería de la escena donde por primera vez vimos un dinosaurio de verdad en la pantalla de cine sin la música de este señor. En ese entonces yo tenía por ahí de 9 ó 10 años y me encontraba extasiado en una de las dos salas de los cines que estaban en Plaza Fiesta, junto a la tienda esa de chucherías rockeras.

Debo decir que yo le entré a esto del cine al darme cuenta del increíble romance que sostienen actualmente la música y el cine, dos de mis más grandes pasiones, con ejemplos tan notorios como las sociedades Fellini-Rota, Lynch-Badalamenti, Nyman-Greenaway y Santaolalla-Iñárritu, por citar algunas. Creo que la película que me hizo cambiar mis aspiraciones de ser músico a ser cineasta fue “American Beauty”, al escuchar la voz de Kevin Spacey y la música triste e intimista de Thomas Newman mientras una bolsa de plástico danzaba por el aire.

Poco a poco he ido descubriendo pequeñas joyas de la música compuesta originalmente para el séptimo arte, y hoy, a escasos días de comenzar este proyecto oficialmente, me gustaría compartir unas pocas recomendaciones, enfocándome en el trabajo de los compositores que más me han regalado excelente música para darle soundtrack a mis noches, viajes y demás momentos importantes.

Enlistados según mi gusto, agrego también aplicaciones sugeridas para la música del compositor en cuestión (espero comentarios y sugerencias por favor):

MICHAEL NYMAN

Socio y cómplice del gran Peter Greenaway (en la que, para mí, es la mejor etapa de éste), prácticamente comenzaron sus carreras juntos, por allá de los 60’s. Si tuviera que definir la música que Nyman hace para Greenaway diría que ésta es constructivista, sin saber bien lo que significa el término, pero me gusta. La encuentro muy estructural, con mucho orden y progresiones. Me hace imaginarme travellings por construcciones y templos romanos y rusos…

Mi pieza favorita de él es “Water Dances – Stroking – Synchronising”, que aunque no está incluida en ninguna película, sigue la misma línea de lo que él hace para el director de películas como “El Cocinero, El Ladrón, Su Esposa y Su Amante” y “El Contrato del Dibujante”. Simplemente majestuosa.

Nyman es más conocido por su trabajo en el soundtrack de “El Piano”, de Jane Campion. Asimismo, algunas de las canciones que compuso para películas de Greenaway fueron utilizadas recientemente en el soundtrack del documental “Man On Wire”, con excelentes resultados.

Aplicaciones sugeridas: Pensar, caminar por el bosque, viaje en autobús con vistas interestantes, trabajar en algo que involucre creatividad y nada de estrés.

NINO ROTA

Conocido también por su trabajo en “El Padrino”, Nino Rota tuvo una larga sociedad con Federico Fellini, además de trabajar con Luchino Visconti un par de ocasiones.

La música de Rota para Fellini va por la línea de las películas de éste último, con un toque de elegancia, glamour y romance, a veces combinado con lo carnavalesco. La elección orquestal y de instrumentos es algo muy pero muy extraño. Batería, teclados sesenteros, guitarra y los ritmos de blues y rock n’ roll se pueden unir en cualquier momento con las trompetas, clarinetes y cuerdas. No es una música para cualquiera pero uy, qué bonita es y qué sentimientos de bienestar genera.

Una música a la que además le tengo mucho cariño, por varios motivos personales… Mis tracks favoritos son los temas de “La Dolce Vita”, “La Strada”, “Amarcord” y “Il Bidone”, pero hay mucho más por escuchar.

Aplicaciones sugeridas: Viaje a Roma solo o acompañado, viaje a cualquier parte de Italia, días calurosos en los que vayas en el coche acompañado de una linda mujer (u hombre según sea el caso), conduciendo en la carretera con lentes oscuros como Marcello Mastroianni.

ANGELO BADALAMENTI

Este tipo ha musicalizado todo lo que ha hecho David Lynch desde “Terciopelo Azul” hasta la fecha, con excepción de la (aquí me reservo el adjetivo hasta verla de nuevo) “Inland Empire”. Curiosamente, la música que le ha tocado componer para títulos como “Mulholland Drive”, “Lost Highway” y “Twin Peaks” incluye algo de música de orquesta, pero muchas veces fusiona ritmos antiguos, rock n’ roll sesentero, cool jazz, pads ambientales y voces etéreas de mujeres (con letras del mismo Lynch) generando con todos estos elementos la parte sonora de las denominadas atmósferas “lynchianas”.

Aplicaciones sugeridas: Muy diversas, dentro de las que caben conducir en la noche en la carretera y acordarse de “Lost Highway”, inauguraciones de exposiciones y eventos medio artsy. Para generar ambientes obscuros y algo inquietantes.

JOE HISAISHI

Joe Hisaishi es el aliado musical del gran maestro japonés Hayao Miyazaki, aunque también ha tenido notables participaciones en películas de uno de los personajes más extravagantes y bizarros de la industria cinematográfica japonesa, Takeshi Kitano.

La música de Joe Hisaishi, quien toma su nombre artístico de la traducción del nombre de Quincy Jones al japonés, es principalmente música bonita, tranquila, relajante. Mucho piano, cuerdas, violines piccicateados y demás instrumentos japoneses interpretando escalas tonales, variaciones y cadencias muy orientales, todo enfocado a crear una atmósfera bonita, pausada, para envolver historias que se dilatan en el tiempo y ponen en evidencia que los orientales tienen otro ritmo de vida.

Aplicaciones sugeridas: Practicar yoga, pensar, caminar por un lugar bonito y típico que no conoces, pueblear, dormir, salir de una leve depresión.

BRUNO COULAIS

Este francés se ganó estar en mi lista por dos sencillos motivos, de hecho, de lo poco que he escuchado de él hasta el momento: “Coraline” y “Microcosmos”. También hizo “Los Coristas”, pero el tipo de música que maneja en esa película no me llama tanto.

¿Cómo describir la música de “Coraline”? Completamente MÁGICA. La música es uno de los factores que hacen de esta película una experiencia tan ÚNICA. Así como se puede decir que esta película superó todo lo logrado en animación por Tim Burton, Coulais rebasa por mucho a Danny Elfman, aunque claro está que le debe a éste varias cosas. El soundtrack de “Microcosmos” flota por la misma línea: música bonita, que recuerda a canciones de cuna, con coros de niños. Me gustaría escuchas más de él pero es muy difícil dar con su música…

Aplicaciones sugeridas: Meditación, caminar por el parque de noche, dormir, recordar.

JAN A.P. KACZMAREK

Otro más al que agrego en esta lista sin conocerlo de fondo. Su trabajo en “Unfaithful”, de Adrian Lyne y con Richard Gere, Diane Lane y Olivier Martinez, le valió el aparecer aquí. Hay tres tracks en ese soundtrack que simplemente son perfectos… Es música muy tranquila, para escuchar en soledad. Fue, junto a otras canciones de la banda sonora de “Amor en tiempos de cólera”, lo que convirtió una buena tarde con mi amiga Juliana frente al picado y áspero mar de Almería con su sol picoso y áureo, en un momento intenso e inolvidable.

El otro trabajo que le conozco a este compositor polaco es “Finding Neverland”, de Marc Forster. La música de esta película es también muy bella, pero un poco menos sobresaliente y algo más típica.

Aplicaciones sugeridas: Recordar, dormir, pasear por el parque de día o de noche, pensar, trabajar.

AKIRA YAMAOKA

Todo fanático de Silent Hill y/o Metal Gear Solid debe ya conocer a este señor. Su participación en estos videojuegos es notoria, ya que también se involucra en la creación de atmósferas sonoras, algo que le suma al elemento del terror y al factor psicológico, algo que a mí, personalmente, me destruye cuando intento jugar Silent Hill. Definitivamente éste tipo es uno de los responsables de que los videojuegos hayan crecido considerablemente en la cuestión sonora y musical. En la película, además, participa como Productor ejecutivo.

Aplicaciones sugeridas: Caminar por el bosque de noche, con tan sólo una lámpara, inducir momentos para sentir terror y estar solo y deprimido.

Otros trabajos y/o compositores que no debes dejar de escuchar:

– “The Hours”, de Phillip Glass, quien también ha hecho “The Truman Show” y “Koyaanisqatsi”, entre tantas otras.

– “Cold Mountain”, con música original de Gabriel Yared, participaciones folkescas de Jack White y dos magníficos tracks de Alison Krauss.

– “El Señor de los Anillos”, con la imponente y majestuosa música de Howard Shore, perfecta para caminar por cualquier montaña tanto a pie como en coche.

– “American Beauty”, con música de Thomas Newman, alguien que lleva la música de cine en las venas.

– “Amélie”, de Yann Tiersen. Simplemente no se necesita decir nada más sobre este soundtrack.

– “La Misión”, de Ennio Morricone. Wow.

– El dúo francés Air tiene colaboraciones dignas de destacar con Sofia Coppola, específicamente en los filmes “The Virgin Suicides” y algo hay en “Lost in Translation”. La misma Sofia ha compilado muy buenas canciones también en “Marie Antoniette”.

– “Amor en Tiempos de Cólera”, con una muy destacada música de Ricardo Ochoa y Antonio Pinto, quienes combinan ritmos y géneros latinos en un soundtrack que se convierte en lo mejor de una película un tanto mediocre.

Por último, les comparto algo de mi propia creación, compuesto para el cortometraje “El Charco”, que dirige mi amigo Héctor Domínguez-Viguera.

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